Aunque la atención se centró en los nuevos procesadores y sistemas de computación avanzada, el concepto que dominó las presentaciones fue otro: la llamada “IA agente”. A diferencia de los modelos actuales que responden preguntas o generan contenido cuando reciben una orden, esta nueva generación de inteligencia artificial puede tomar decisiones, ejecutar tareas y actuar de manera autónoma para cumplir objetivos definidos por los usuarios.
El director ejecutivo de Qualcomm, Cristiano Amon, aseguró que 2026 marcará el despegue definitivo de estos sistemas inteligentes. Según explicó, los agentes de IA comenzarán a integrarse en computadoras, teléfonos y otros dispositivos, ampliando significativamente las capacidades de automatización tecnológica.
La otra gran novedad llegó de la mano de Nvidia. Su director ejecutivo, Jensen Huang, presentó RTX Spark, un nuevo superchip diseñado para computadoras personales. Con este lanzamiento, la compañía busca expandirse más allá de los centros de datos y llevar el procesamiento avanzado de inteligencia artificial directamente a los equipos de escritorio y portátiles.
El anuncio refleja un cambio de estrategia en la industria. Durante los últimos años, la carrera por la IA se concentró en grandes servidores y centros de datos. Ahora, las empresas intentan trasladar parte de esa potencia informática a los dispositivos de uso cotidiano, permitiendo ejecutar funciones avanzadas sin depender completamente de la nube.
La feria también puso de manifiesto la creciente importancia de Taiwán en el ecosistema tecnológico global. La isla produce la mayoría de los chips avanzados utilizados en inteligencia artificial y alberga a fabricantes clave para el funcionamiento de la industria. Esta posición estratégica convirtió al territorio en una pieza fundamental para el desarrollo de nuevas tecnologías.
En ese contexto, Nvidia anunció planes para elevar sus inversiones en Taiwán hasta los US$ 150.000 millones anuales, mientras AMD confirmó nuevas inyecciones de capital superiores a los US$ 10.000 millones para fortalecer el ecosistema local de semiconductores. Ambos movimientos refuerzan la relevancia de la isla en la cadena global de suministro tecnológico.
Las presentaciones realizadas en Computex muestran que la próxima etapa de la inteligencia artificial no girará únicamente en torno a modelos más potentes. El foco ahora apunta a sistemas capaces de actuar por cuenta propia, coordinar tareas complejas y operar de forma más independiente dentro de dispositivos conectados.
La competencia entre las grandes tecnológicas se centró en el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial capaces de ejecutar acciones de forma autónoma. Las compañías avanzaron en la integración de estos modelos en computadoras, teléfonos y servicios digitales, con el objetivo de ampliar sus funciones más allá de la generación de respuestas y contenidos.

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