Ese es el diagnóstico presentado por Moody's Ratings en su más reciente informe sobre soberanos de América Latina y el Caribe, donde la calificadora sostiene que la estabilidad responde más al equilibrio entre fortalezas y riesgos que a una mejora generalizada de las economías de la región.
Uno de los principales desafíos identificados es el menor dinamismo económico. Moody's proyecta que la mediana del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) regional será de 2,5% en 2026 y de 3% en 2027, cifras que continúan por debajo del promedio esperado para los mercados emergentes, donde el crecimiento alcanzaría 3,4% y 3,7%, respectivamente. La calificadora atribuye esta diferencia a problemas estructurales, como la baja productividad y la insuficiente inversión que limitan el potencial económico latinoamericano.
En ese contexto, Paraguay aparece entre las excepciones positivas. Moody's lo ubica dentro del grupo de economías que crecerán entre 3,5% y 4,5%, impulsadas principalmente por la inversión y el buen desempeño del sector de commodities. También destacan países como República Dominicana, Panamá, Guatemala y Costa Rica, favorecidos por una sólida demanda interna, el turismo, las remesas y la inversión extranjera.
Sin embargo, el crecimiento por sí solo no resuelve uno de los problemas que más preocupa a la agencia: la elevada carga de la deuda pública. Moody's advierte que el retraso en la reducción de las tasas de interés mantiene altos los costos de financiamiento de los gobiernos, lo que obliga a varios países a realizar mayores esfuerzos de consolidación fiscal para estabilizar sus niveles de endeudamiento.
Brasil, México y Colombia figuran entre las economías que necesitarán ajustes fiscales más importantes debido a la combinación de una deuda elevada, altos costos financieros y un crecimiento relativamente moderado. A esto se suma que buena parte del gasto público es rígido, lo que reduce el margen para realizar recortes rápidos y aumenta el peso del pago de intereses dentro de los presupuestos nacionales.
El informe también identifica un riesgo cada vez más relevante para la calidad crediticia de la región: la seguridad y la gobernabilidad. Según Moody's, el avance del crimen organizado, la polarización política y el creciente respaldo a candidatos antisistema están modificando el escenario político latinoamericano.
Si bien algunos gobiernos lograron reducir significativamente los índices de violencia mediante medidas extraordinarias, la calificadora advierte que los estados de emergencia prolongados y la concentración de poder pueden debilitar los controles institucionales en el largo plazo. Además, las próximas elecciones presidenciales en países como Brasil, Colombia y Perú serán determinantes para evaluar la continuidad de las políticas fiscales y económicas.
A este panorama se suma un contexto internacional marcado por importantes cambios geopolíticos. La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el creciente peso comercial de China en América Latina y las políticas migratorias estadounidenses configuran un nuevo escenario con riesgos y oportunidades para la región.
Moody's observa que China continúa incrementando su presencia comercial en América Latina, especialmente mediante importaciones de minerales, petróleo y productos agrícolas. No obstante, advierte que esta tendencia también puede aumentar la dependencia regional de las materias primas y dificultar el desarrollo de industrias con mayor valor agregado, afectando la productividad de largo plazo.
Pese a estos desafíos, la calificadora mantiene una visión estable para la región. Entre los factores que podrían modificar ese escenario menciona una eventual caída de los precios internacionales de los commodities, una interrupción en los mercados financieros o una desaceleración económica mayor a la prevista. En contraste, considera que las reformas orientadas a estimular la inversión, ampliar el crédito y desarrollar actividades de mayor valor agregado fortalecerían la calidad crediticia de las economías latinoamericanas en los próximos años.
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