Pastelería alemana hecha en casa: Café del Almacén y su propuesta que combina tradición y experiencia

(Por BR) Lo que hoy se conoce como Café del Almacén es, en realidad, el resultado de mucho trabajo silencioso, recetas heredadas y una fuerte conexión con la producción casera. Vanessa Rempel, propietaria del Café, compartió con InfoNegocios que el nombre surge mediante otro emprendimiento que tiene con su familia llamado Almacén Casero, es un negocio que funciona hace más de 13 años y que fue el punto de partida de esta propuesta gastronómica con identidad alemana y menonita.

Almacén Casero, ubicado a pocas cuadras del café, se especializa en productos artesanales provenientes de distintas colonias, incluidas colonias menonitas de San Pedro de Ycuamandyyú. De allí llegan ricota casera, fideos y pastas artesanales, panes alemanes, tortas y dulces que conservan recetas tradicionales.

“El café nace de la idea que la gente pueda probar los productos caseros, las tortas comer en porción y combinar con un café alemán Dallmayr; y bueno como en nuestro negocio no teníamos lugar abrimos a dos cuadras, frente al colegio Concordia”, comentó Vanessa Rempel.

Más que un café, el espacio busca transmitir un concepto familiar y tradicional, y al mismo tiempo abrir una ventana a la pastelería alemana, aún poco explorada de manera sistemática en el mercado local. Entre las especialidades se encuentran tortas emblemáticas como el Bienenstich (torta de tres capas), el Windbeutel (bombas rellenas con crema), Blaettertorte, una torta con capas de diferentes rellenos, crema pastelera de vainilla, de chocolate y café, y Mantecol, además de pies, donuts y otras preparaciones que se ofrecen por porción o por encargo.

“Lo que más se vende ahora son los donuts, los Windbeutel y los rolls”, aseguró Rempel. Estos últimos incluyen versiones tradicionales de canela, pero también variantes con dulce de grosella o manzana y canela, ingredientes muy presentes en la repostería alemana. Los pies de manzana también figuran entre los más solicitados.

La propuesta combina recetas heredadas (muchas de ellas aprendidas en familia o a partir de vínculos directos con Alemania) con adaptaciones locales. “Son las mismas recetas de nuestras abuelas, pero los ingredientes cambian un poco porque usamos lo que tenemos acá”, explicó. En algunos casos, incluso se incorporan productos locales, generando una fusión entre tradición europea y paraguaya.

El menú no se limita a lo dulce. Café del Almacén también ofrece opciones saladas, todas de elaboración casera: sándwiches de milanesa preparados con pan artesanal, rolls de jamón y queso, mixtos y chipa horneada en el lugar para mantener la frescura. Para eventos, elaboran sándwiches tradicionales de inspiración menonita, con rellenos como ricota, crema, huevo hervido o pepino en vinagre, preparados por productoras del interior.

Además de la oferta gastronómica, el espacio apuesta por generar experiencias. Durante el año pasado organizaron mercadillos navideños y encuentros con emprendedores artesanales, y para este año planean actividades como talleres de pintura, cuadros con flores y elaboración de velas, acompañados de café, tartas y platos caseros, igualmente para el mes de febrero contarán con opciones de almuerzo. 

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