“Estábamos buscando un community manager que nos ayude con la promoción”, recordó. En esa búsqueda conoció a un joven que tenía una agencia y, conversando con él, surgió una idea inesperada. “Me comentó que su esposa tenía un canal de YouTube de manualidades. Después de muchas idas y vueltas, en 2014, él me dice: ‘¿Sabés qué vas a hacer? Vas a grabar un video con mi esposa, vas a crear un canal de YouTube y vas a empezar a hacer videos. Así vas a promocionar tu restaurante’”, relató.
Lo que nació como una solución improvisada para promocionar un restaurante terminó transformándose en uno de los proyectos más influyentes para él. “En ese momento mi canal se llamaba Pedro Ruger porque usé mi cuenta de Gmail, digamos. Después salí a promocionar con la chaqueta del restaurante. Más adelante le escribo a un amigo publicista, Gonzalo Murcia, y le digo: ‘Che, Gonzalo, necesito un logo para el canal, Pedro Ruger se llama súper aburrido’. Pasado un tiempo me dice: ‘Se va a llamar En el Horno con PETA tu canal’. Me envió el logo y dije: ya está, ahí quedó. Comencé con esto a finales de agosto del 2014”, contó.
Y lo que empezó como una herramienta de marketing para un restaurante pronto encontró vida propia. Cuando Peta comenzó, el panorama digital era otro: YouTube reinaba como única plataforma para subir videos largos, mientras Instagram y Facebook todavía no habían adoptado de lleno los formatos audiovisuales. En Paraguay, el contenido culinario existente provenía principalmente de la televisión, adaptado al entorno digital por figuras como Sarita Garofalo.
“Yo siempre digo que fui el primer youtuber cocinero del Paraguay”, afirmó, aludiendo al hecho de que nadie producía recetas locales pensadas específicamente para YouTube. “O por lo menos yo no había visto a nadie hacer videos de cocina desde Paraguay. Entonces esa también fue una oportunidad para mí, y en ese momento YouTube era el único lugar donde se podía subir videos. Después las redes fueron incorporando videos, como Instagram, Facebook; después apareció también TikTok”, dijo.
Antes, los programas de cocina hablaban a la audiencia. Hoy, la comunicación es individual. “Yo te tengo que hablar a vos”, aseguró, porque el contenido ya no se ve en familia frente al televisor, sino en el celular, a solas. A esto se suma la revolución tecnológica. Para ordenar su trabajo y responder a los intereses diversos de su comunidad, Ruger estructura su producción en tres grandes líneas. “Trato de ordenarme siempre: tengo recetas fáciles, sencillas, reseñas para ir a comer a un lugar y después el tour, que el objetivo siempre del tour es ayudar, mostrar lugares, porque mi función más que nada es informar y no opinar”.
El impacto de estos contenidos se refleja en anécdotas, desde conductores de plataformas que le agradecen por sus recetas. “El otro día el conductor me dice: ‘Hey, vos sos Peta, gracias a vos yo aprendí a hacer el arroz kesú’, y yo dije: WOW, porque nosotros los creadores de contenido estamos encerrados creando y no vemos muchas veces el alcance o lo que puede llegar a generar el contenido que hacemos en la gente. Yo quiero que la gente aprenda a cocinar fácil, porque en realidad el cambio que yo quiero hacer es, lo mismo que vos estás cocinando, es buscarle una vueltita y cocinarlo de una forma diferente”, resaltó.
“Me encuentro con distintas personas que me dicen: ‘Yo te conozco a vos, sos el que anda en bici y come empanadas; cada vez que sacás un tour, yo me voy con mi novia y hago así mismo’. Y le digo: ‘Esperá, esperá, ¿cómo que así mismo?’; ‘Y vos te vas a este lugar y comés estas tres cosas, y yo voy a ese lugar y como esas tres cosas’. La verdad que me sorprendió, y ahí me doy cuenta que el público o la comunidad se divide, a la que le interesa un tipo de contenido. Por eso, yo creo que nosotros siempre tenemos que ir probando cosas nuevas”, agregó.
Otro eje central de Ruger es la revalorización de la cocina local. Para él, la gastronomía paraguaya es rica, diversa, única y, algo no menor, naturalmente gluten free gracias al uso predominante de maíz y almidón de mandioca. “Son comidas que de por ahí no son tan fit, pero las podemos hacer fit, porque son sin gluten. Es decir, tenemos una gastronomía súper rica, es única. Solamente el hecho de que el vori vori haya salido dos años seguidos, o tres, como mejor plato, que es una sopa con bolitas de harina de maíz con pollo, eso es algo increíble. Tenemos que estar orgullosos de la comida paraguaya, de nuestra cocina, y yo creo que eso es algo que tenemos que transmitir”, puntualizó.
Cita ejemplos icónicos: chipa, chipa guasu, mbejú, payagua mascada y una larga lista de preparaciones que sorprenden a quienes visitan el país. “Tenemos que mostrar lo nuestro”, insistió. Invita a abandonar la costumbre de llevar a los turistas a cadenas internacionales y, en cambio, presentarlos a los sabores del país.
Hoy, Peta vive totalmente de la creación de contenido. “En mi vida nunca pensé que lo iba a poder lograr, y hoy en día vivo 100% de la creación de contenido. Estoy más que agradecido con la gente que me saluda en la calle, que me saluda en los distintos lugares. La verdad que es un bálsamo para el alma poder hacer algo que le sirva a la gente, porque ese siempre fue mi objetivo. Y si hay creadores de contenido por ahí, arranquen, hagan, no paren”, finalizó.
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