Un sorbo de tradición: Onda Chill, el mosto bar que impulsa lo tradicional en San Lorenzo

(Por BR) Onda Chill es el primer mosto bar ubicado en la ciudad de San Lorenzo. El emprendimiento nace a finales del 2020 a partir de una curiosidad y, a la vez, de la fascinación por consumir mosto de Hugo Cáceres, emprendedor. “Mi abuelo, que era químico industrial, antes hacía dulce, pero nunca le vi utilizar su máquina, su trapiche. Él había fallecido y quedó su trapiche, entonces le dije a mi mamá que me lo traiga, porque a mí me gustaba mucho”, relató.

Cáceres recordó que probó el mosto ya de adulto y quedó cautivado por su sabor. Sin embargo, notó que no siempre era fácil conseguirlo. “A veces el señor que vendía estaba y a veces no, entonces ahí empecé a pensar si podía hacerlo yo. Conseguí un poco de caña de azúcar y empecé a producir, primero para la familia, nunca pensando en emprender, era como un hobby”, comentó.

Fue así que Hugo, con la ayuda de su esposa Rossany Centurión, decidió emprender. Viajaron hasta Misiones para conseguir la caña de azúcar y comenzar a producir. “Trajimos una tonelada. Pensé que me iba a durar meses, pero a los tres días ya empezaba a descomponerse”, contó Cáceres.

Ante el riesgo de perder la materia prima, la pareja decidió salir a vender. Su primera prueba fue durante unas elecciones en una escuela cercana, donde instalaron el trapiche y comenzaron a producir en el momento. La respuesta fue inmediata. “Cuando prendimos la máquina, la gente empezó a acercarse y se formó una fila. Ahí me di cuenta de que esto iba a funcionar”, relató.

Así nació el emprendimiento a finales de 2020, en un contexto marcado por la pandemia, donde la búsqueda de nuevas oportunidades se volvió una constante. Desde entonces, el proyecto fue evolucionando hasta convertirse en un “mosto bar”, un concepto innovador que combina producción en vivo y busca revalorizar un producto cultural y tradicional que, con el paso del tiempo, fue quedando de lado, conectándolo con las nuevas generaciones.

Uno de los principales desafíos fue la conservación de la caña de azúcar. A través de prueba y error, Cáceres encontró una solución inspirada en prácticas simples. “Probé congelar, pero no funcionaba. Después entendí que tenía que mantenerla fría, no congelada”, explicó. Hoy, el proceso se basa en mantener la caña refrigerada y producir el mosto en el momento, garantizando frescura y calidad.

Este modelo también responde a otra limitante: el mosto embotellado dura apenas tres días, por lo que la producción bajo demanda se convirtió en el eje del negocio. Además, el hecho de que los clientes puedan ver cómo se elabora su bebida se transformó en un atractivo diferencial.

Con el objetivo de ampliar su público, especialmente entre los jóvenes, el emprendimiento apostó por la innovación en sabores. Actualmente, el mosto bar ofrece 16 variedades, incluyendo opciones como limón, naranja, frutilla, durazno o jengibre, además de combinaciones personalizadas. “Queríamos cambiar ese paradigma de que el mosto es solo para algunos. Hoy los jóvenes consumen más los saborizados”, señaló.

La experiencia se complementa con una oferta gastronómica basada en productos tradicionales paraguayos, como barquillos, mantecados, dulce de guayaba, miel negra y tortas típicas. Además, el local incorpora artesanías, atrayendo tanto a clientes locales como a turistas extranjeros.

La respuesta del público fue positiva. Según Cáceres, muchos clientes destacan la originalidad del concepto y expresan su deseo de ver el emprendimiento expandirse a otras zonas del país, atrayendo incluso a visitantes del exterior, con clientes provenientes de países como Canadá, Japón, Estados Unidos y Venezuela.

De cara al futuro, el emprendimiento ya comenzó a dar nuevos pasos. Este año incorporaron un modelo de venta en la calle mediante carritos, ampliando su alcance. Además, trabajan en los registros necesarios para ingresar a supermercados, con el objetivo de llevar el producto a un consumo más masivo. “La idea también es que la gente consuma más productos naturales”, afirmó Cáceres.



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