El aguinaldo vuelve a posicionarse como uno de los principales factores que impulsan el consumo de fin de año. Para los supermercados, diciembre representa una época de mayor movimiento comercial, con consumidores dispuestos a gastar más y a elegir productos de mayor valor. Sin embargo, el escenario de este año también está marcado por un comprador más cauteloso, condicionado por el endeudamiento y las variaciones del tipo de cambio.
El titular de la Capasu manifestó que el ingreso adicional que reciben los trabajadores en diciembre suele modificar las decisiones de compra y favorecer una mayor facturación en el sector supermercadista.
“Generalmente a fin de año tenemos un consumo bastante movido y variado. Cuando llega diciembre y está a la expectativa del aguinaldo, el consumidor se vuelve un poco irracional”, señaló.
Lezcano indicó que ese comportamiento se refleja en una mayor disposición del consumidor a gastar y en su preferencia por productos de mayor valor.
Un consumidor más endeudado y selectivo
Aunque el aguinaldo suele dinamizar las compras, el sector observa un consumidor más racional que en años anteriores. Lezcano señaló que parte de esta cautela se debe a un mayor grado de endeudamiento en los hogares, en un contexto en el cual el uso de las tarjetas de crédito tuvo un movimiento importante durante el año pasado.
“En la actualidad el consumidor está mucho más racional que en tiempos atrás. Hoy tenemos un consumidor un poco más endeudado que años anteriores”, afirmó.
Esta situación lleva a una parte de los compradores a priorizar las ofertas, comparar precios y estar dispuestos a probar marcas alternativas para administrar mejor su presupuesto. Otros, sin embargo, poseen un mayor margen para realizar compras guiadas por sus preferencias.
“Entre los que tienen menor poder de compra, se guían más por las ofertas, son más cautos y calculadores, están dispuestos a probar nuevas marcas. Y los que tienen un poco más de resto hacen compras más a los gustos y preferencias que tenían”, explicó.
El dólar también incide en el poder de compra
Lezcano sostuvo que la cotización del dólar puede favorecer a algunos consumidores y reducir el poder adquisitivo de otros. Por ejemplo, quienes reciben remesas desde el exterior pueden obtener menos guaraníes cuando el dólar pierde valor frente a la moneda local. En sentido contrario, quienes tienen deudas denominadas en dólares necesitan menos guaraníes para cubrir una obligación equivalente.
“Hoy en día el que recibe remesas del exterior tiene un menor poder de compra y el que está endeudado en dólares tiene más guaraníes”, señaló.
Este escenario genera diferencias en la capacidad de consumo y en las estrategias de compra de los hogares. Por eso, aunque diciembre suele ser una temporada favorable para el comercio, la respuesta de los consumidores dependerá también de la situación financiera de cada uno.
Promociones y crédito, en un escenario difícil de anticipar
Las promociones y las alternativas de pago forman parte de las herramientas que los consumidores utilizan para administrar sus gastos. No obstante, Lezcano consideró que el comportamiento de diciembre tiene características particulares y que las condiciones actuales dificultan anticipar con precisión el resultado de la temporada.
“El fin de año es algo totalmente atípico, porque es una actitud irracional del comprador, porque tiene ese doble salario y es como que no repara demasiado y gasta o decide invertir en su vivienda”, expresó.
El desafío para los hogares será distribuir ese ingreso extraordinario entre las compras de temporada, los compromisos financieros y otros gastos que suelen concentrarse en el último mes del año. Para el sector supermercadista, el aguinaldo representa una oportunidad para incrementar las ventas, aunque el nivel de endeudamiento y las diferencias en el poder adquisitivo pueden determinar qué categorías y segmentos logren un mayor dinamismo.
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