Aprender a tirar con arco: el curso que rescata la arquería tradicional en Asunción

(Por TA) En un rincón del barrio San Jerónimo, las flechas vuelan con precisión cada semana y congregan a personas de todas las edades que buscan algo más que un deporte. Desde hace 15 años, la práctica de la arquería tradicional se ha instalado como una propuesta cultural y formativa que combina movimiento, historia y valores comunitarios.

Lo que comenzó como un taller incipiente se transformó con el tiempo en un espacio constante de aprendizaje. Bajo la dirección de Miguel Andrés Guajardo, los participantes aprenden a manejar el arco hecho con materiales naturales y a comprender las raíces culturales que acompañan esta disciplina ancestral.

Lejos de limitarse al aspecto físico, las clases integran contenidos sobre la historia de los pueblos originarios del Paraguay, promoviendo el respeto por tradiciones que muchas veces quedan fuera de los programas educativos convencionales.

Los interesados, ya sean niños, jóvenes o adultos, encuentran en este taller un lugar para desarrollar destrezas técnicas y también actitudes como la disciplina, la responsabilidad y la concentración. La práctica del tiro con arco exige calma y foco, cualidades que muchos participantes reconocen haber mejorado con el paso del tiempo.

Cada año, entre 30 y 40 personas se suman activamente a los cursos, integrándose en grupos organizados según edad, habilidad y nivel de experiencia. Esta dinámica flexible permitió también la formación de nuevos instructores, lo que impulsó la creación de más de diez academias de arquería tradicional en distintas regiones del país.

La arquería tradicional en Asunción no solo se practica: se vive. Las redes de colaboración con clubes deportivos, grupos scouts y academias de artes marciales enriquecen el intercambio cultural y deportivo, y algunos alumnos han llegado a participar en exhibiciones y competencias fuera de Paraguay.

Inscribirse en este taller comunitario implica acceder a un aprendizaje estructurado y seguro, con materiales adecuados y certificaciones al finalizar cada ciclo. Los certificados avalados por el Centro de Educación Cultural buscan valorar el compromiso y esfuerzo de quienes participan de este espacio formativo.

Más que una práctica recreativa, la arquería tradicional se convirtió en un puente entre generaciones, un lugar donde se cruzan historias, cultura y crecimiento personal. La continuidad de este proyecto durante más de una década y media demuestra que el interés de la comunidad va más allá de una moda: es una búsqueda por reconectar con una parte importante de la identidad cultural y aprender juntos.

Quienes estén interesados en sumarse a esta propuesta pueden acercarse a la Municipalidad de Asunción para obtener más información sobre los cursos, horarios y modalidades de inscripción. Desde la organización destacan que el taller está abierto a personas de todas las edades y no requiere experiencia previa, ya que el proceso de aprendizaje se adapta a cada nivel y perfil de participante.

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