El comercio internacional de productos basados en la biodiversidad alcanzó cerca de US$ 3,8 billones en 2024, equivalentes al 17,3% de las exportaciones mundiales de mercancías. No obstante, los países en desarrollo captaron apenas el 35% de ese mercado, según el informe Global Trade Update – Policy Insights: Can Developing Countries Unlock the Potential of Biodiversity? (¿Pueden los países en desarrollo aprovechar el potencial de la biodiversidad?), elaborado por ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y publicado en octubre de 2026.
El estudio analiza el intercambio de aproximadamente 1.800 productos de origen biológico, entre ellos alimentos, bebidas, ingredientes naturales y fibras, y advierte sobre las desigualdades en la distribución del valor comercial.
Europa concentró el 49% de las exportaciones globales, equivalente a US$ 1,879 billones, seguida de Asia, con el 24%. América Latina y el Caribe participaron con US$ 402.000 millones, equivalentes al 11%, mientras que África representó apenas el 3%.
La brecha resulta significativa porque América Latina y África albergan conjuntamente alrededor de dos tercios de la biodiversidad mundial, pero capturan una proporción mucho menor del comercio vinculado a estos recursos.
Una oportunidad para agregar valor
En América Latina y el Caribe, los productos basados en biodiversidad representan el 28% del comercio total de mercancías, considerando exportaciones e importaciones, la proporción más elevada entre las regiones analizadas.
Para economías agroexportadoras como Paraguay, los hallazgos plantean la oportunidad de fortalecer la industrialización de materias primas, desarrollar nuevos productos y ampliar la participación en cadenas internacionales de valor.
La UNCTAD advierte que disponer de recursos naturales no garantiza mayores beneficios económicos. El acceso al financiamiento, la tecnología, las certificaciones y los mercados determina cuánto valor pueden retener los países productores.
Barreras comerciales y financiamiento
El informe identifica obstáculos que afectan especialmente a pequeños productores y mipymes. Entre ellos figuran los aranceles, las exigencias sanitarias, las certificaciones de sostenibilidad y los costos de trazabilidad.
Algunos sustitutos naturales del plástico, como algodón, yute y cáñamo, enfrentan aranceles de importación de hasta el 16,1%, lo que dificulta su competitividad.
Por otra parte, las empresas y asociaciones que aplican los principios de BioTrade registraron ventas cercanas a US$ 50.500 millones en 2024, mostrando el potencial del comercio sostenible.
El documento también señala una brecha anual de financiamiento para biodiversidad estimada en US$ 700.000 millones.
De cara a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad, prevista del 19 al 30 de octubre de 2026 en Armenia, la UNCTAD propone fortalecer la cooperación internacional, facilitar inversiones y promover cadenas productivas sostenibles que permitan a los países en desarrollo capturar una mayor proporción del valor generado por sus recursos naturales.
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