Así lo señala el arquitecto Jimmy Colturi, propietario de Factor Industrial y Comercial SRL, quien observa una transformación profunda en las necesidades de equipamiento tanto de desarrolladores como de propietarios finales. Según explica, el mercado pasó de estar dominado por viviendas unifamiliares a depender cada vez más de proyectos inmobiliarios de gran escala.
"Los edificios marcaron la gran diferencia", afirma Colturi. Cada nuevo emprendimiento requiere cocinas, placares, lavaderos, puertas interiores y otros componentes para decenas o incluso cientos de unidades, lo que impulsó un crecimiento exponencial de la demanda de mobiliarios y terminaciones.
Aunque los desarrollos multifamiliares continúan siendo un motor importante, el segmento residencial muestra actualmente uno de los mayores dinamismos. La expansión de barrios cerrados y urbanizaciones privadas en ciudades como San Bernardino y diversas zonas del Gran Asunción está impulsando nuevas inversiones en viviendas unifamiliares.
Para Colturi, este fenómeno está equilibrando el mercado. Mientras que años atrás gran parte de la producción estaba destinada a edificios, hoy las residencias particulares representan una porción cada vez más relevante de la demanda.
Las tendencias de diseño también evolucionaron. En los edificios predominan las líneas minimalistas, los espacios optimizados y las soluciones funcionales capaces de adaptarse a superficies más compactas. Los desarrolladores buscan diseños limpios y modernos que maximicen cada metro cuadrado disponible.
En las viviendas particulares, en cambio, existe una mayor libertad creativa. Conviven propuestas contemporáneas, acabados clásicos, texturas maderadas, superficies ripadas, revestimientos simil piedra y una amplia variedad de colores y terminaciones.
La melamina continúa siendo el material predominante por su equilibrio entre precio, durabilidad y versatilidad. Sin embargo, nuevas alternativas como las resinas poliméricas están ganando terreno gracias a su resistencia y variedad de acabados.
A esto se suma una creciente incorporación de tecnología. Herrajes con cierre suave, sistemas de apertura asistida, iluminación integrada, cerraduras digitales y puertas prefabricadas de rápida instalación forman parte de una tendencia que busca mejorar la experiencia del usuario y aumentar la vida útil de los productos.
Uno de los cambios más notorios en el diseño residencial es el rol que asumió la cocina dentro de la vivienda. Los conceptos abiertos la integraron al área social y la transformaron en uno de los espacios más valorados por las familias.
"Hoy prácticamente toda la vida familiar gira en torno a la cocina", sostiene Colturi. Por ello, el diseño, la funcionalidad y la calidad de los mobiliarios dejaron de ser un aspecto secundario para convertirse en un factor que influye directamente en la percepción y valorización de una propiedad.
La misma tendencia se observa en vestidores, placares y sistemas de almacenamiento personalizados, que cada vez tienen mayor peso en la decisión de compra de una vivienda.
De cara a los próximos años, las perspectivas continúan siendo positivas. En el segmento de edificios se mantendrá la demanda de soluciones modernas y eficientes en costos, mientras que en el residencial crecerá la búsqueda de materiales cálidos, colores naturales y propuestas cada vez más personalizadas.
Para el propietario de Factor Industrial y Comercial SRL, la próxima etapa estará marcada por una mayor integración de tecnología, nuevos materiales y sistemas inteligentes de apertura y cierre. Todo ello acompañado por un mercado inmobiliario que continúa expandiéndose y elevando los estándares de calidad de los espacios habitacionales y corporativos.
"Hoy ya no se trata solamente de construir metros cuadrados; se trata de crear espacios funcionales, duraderos y adaptados a las nuevas formas de vivir", concluye el arquitecto Jimmy Colturi.
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