En entrevista con InfoNegocios, Gloria Campuzano, jefa de la Unidad de Asuntos Internacionales del Senacsa, explicó que el interés del mercado turco por la carne paraguaya se remonta al año 2007, aunque las gestiones formales comenzaron en 2017. “La intención inicial era exportar carne bovina, pero con el tiempo surgió también el interés de Turquía por importar ganado en pie, lo que amplió el alcance de esta auditoría”, detalló.
La visita de los técnicos turcos había sido programada originalmente para 2020, pero quedó suspendida por la pandemia. Recién este año se logró retomar el proceso, tras nuevas rondas de intercambio técnico y documental sobre la situación sanitaria del rodeo paraguayo. “Este es un gran paso. Estamos aproximadamente en la mitad del camino, porque luego de la auditoría ellos deben elaborar un informe y, si no hay observaciones, se avanza hacia el intercambio de requisitos sanitarios y la habilitación”, explicó.
El interés de Turquía está centrado en carne bovina deshuesada, tanto enfriada como congelada, y con procesos de maduración. Se trata de un producto con valor agregado que encaja con el perfil exportador que viene consolidando Paraguay en los últimos años. De concretarse la habilitación, podría abrirse un nuevo destino para la carne nacional en un mercado con alta demanda.
Según Campuzano, el proceso podría cerrarse incluso antes de que termine el año. “Existe la posibilidad de que se habilite a finales de este año, aunque todo dependerá del resultado del informe posterior a la auditoría”, señaló. En caso contrario, el proceso continuaría durante 2027, pero con un importante tramo ya recorrido.
Uno de los puntos destacados de la auditoría es la inclusión del ganado en pie, una alternativa que genera interés adicional para el sector productivo. En este caso, Turquía exige animales con trazabilidad individual, sin especificar razas en particular. “Eso implica que podrán participar establecimientos que cuenten con trazabilidad individual, como los registrados en el sistema CITRAP, pero también otros productores, ya que Paraguay está avanzando en la identificación individual del ganado”, explicó Campuzano.
Actualmente, el país ya cuenta con un porcentaje significativo del rodeo identificado individualmente, lo que amplía la base de establecimientos potencialmente habilitados para este tipo de exportación. El sistema comenzó con los animales nacidos en el marco del programa Canimbo y se encuentra en proceso de expansión gradual.
Además del mercado turco, Senacsa avanza en negociaciones sanitarias con otros destinos estratégicos. Con México, Paraguay espera concretar este año la auditoría para la habilitación de frigoríficos, tras haber superado previamente la evaluación en sanidad animal. En tanto, con Corea del Sur y Japón los procesos continúan, aunque con mayores exigencias.
En el caso japonés, uno de los puntos sensibles sigue siendo el estatus sanitario respecto a la fiebre aftosa. “Japón consulta con frecuencia cuándo Paraguay dejará la vacunación. Mientras tanto, seguimos avanzando, pero el proceso es más lento y con mayores exigencias”, indicó la jefa de Asuntos Internacionales.
La auditoría de Turquía se desarrollará a lo largo de una semana. Siete técnicos arribarán al país y visitarán tres frigoríficos, con una agenda intensa que se extenderá hasta el jueves. Para el sector cárnico paraguayo, la evaluación representa una oportunidad concreta de diversificar mercados, sumar valor a las exportaciones y consolidar la reputación sanitaria del país a nivel internacional.
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