Lo que alguna vez fue la forma cotidiana de consumir música hoy vuelve a ganar espacio como experiencia cultural, objeto de colección y hasta herramienta de trabajo para DJs. En un mundo donde todo parece suceder con un clic, el vinilo propone algo diferente: bajar el ritmo y volver a escuchar.
A nivel nacional, el interés por este formato también crece y comienza a trascender al coleccionista tradicional. Más ferias, nuevos vendedores, bares de escucha y una generación joven que descubre el vinilo por primera vez forman parte de una escena que, aunque todavía pequeña, gana cada vez más movimiento.
Para el DJ Renato Silveira, una de las razones detrás de este regreso está justamente en la búsqueda de algo tangible frente a la inmediatez digital. “En un mundo donde todo es inmediato y digital, volvimos a valorar lo tangible. El vinilo te obliga a frenar, elegir un disco y realmente escuchar música”.
La diferencia no está solamente en el sonido, sino en todo lo que rodea al álbum. La portada, los créditos, las fotografías, el diseño y hasta el hecho de tener que dar vuelta el disco forman parte de una experiencia que el streaming difícilmente reproduce. “Hoy artistas nuevos vuelven a editar en vinilo y hay generaciones jóvenes que están comprando discos por primera vez”, resaltó Silveira.
“Con el streaming saltamos permanentemente de una canción a otra; el vinilo te invita a escuchar un álbum. También hay un componente de nostalgia para nuestra generación, pero es interesante que muchos jóvenes que no vivieron la época del vinilo también se estén acercando al formato”, explicó el DJ Christian Lozano, propietario de Lozano Group Entertainment.
Para él, existe además un componente social: amigos que se reúnen alrededor del equipo, eligen discos y comparten recuerdos asociados a determinadas canciones.
Ese componente nostálgico convive con un fenómeno interesante: muchos jóvenes que nunca vivieron la época dorada del vinilo también están comprando discos. “Hay una búsqueda por volver a tener una relación más tangible con la música y con otros formatos y elementos vintage”, sostuvo Lozano.
Para quienes comenzaron a relacionarse con el formato décadas atrás, el contraste es todavía mayor. Lozano recuerda que cuando empezó a comprar discos, el vinilo no era un objeto de colección, sino la manera habitual de escuchar música. Como DJ, además, era una herramienta de trabajo. La música se buscaba en disquerías, se esperaba la llegada de novedades y cada disco que ingresaba a una colección tenía un valor especial.
El DJ Fernando Verón, organizador de Vinilo Cooltural, también recuerda aquella época como una experiencia más compartida. De niño, los discos eran una de las principales formas de escuchar música, además de la radio. Los amigos se prestaban álbumes para copiarlos en cassette y las visitas a las disquerías para preguntar por los nuevos lanzamientos eran parte de la rutina.
Hoy, conseguir música es mucho más sencillo, pero no necesariamente más barato. Internet permite encontrar prácticamente cualquier edición, aunque los precios, los costos de envío y la disponibilidad se convirtieron en algunas de las principales barreras para los compradores.
“En Paraguay había varias disquerías, también estaban los intercambios entre amigos y la posibilidad de conseguir un disco a través de alguna persona conocida que viajara al exterior. Hoy el vinilo volvió a tener mucha presencia, pero la situación cambió bastante”, recordó Verón.
En Paraguay, mientras tanto, la comunidad continúa creciendo. Verón es testigo directo de esa evolución. Vinilo Cooltural comenzó hace más de nueve años con cinco expositores y alrededor de 20 personas. Actualmente, reúne a casi 30 expositores y supera las 1.000 personas por edición. El movimiento también se amplió con ferias, intercambios, disquerías, bares de escucha y fiestas con DJs que pasan música exclusivamente en vinilo.
“Hoy hay una escena mucho más visible: coleccionistas, disquerías, ferias, intercambios y personas que se están acercando nuevamente al formato, incluso generaciones más jóvenes. También aparecieron bares de escucha de vinilos y se realizan eventos y fiestas con DJs que pasan música en vinilo”, detalló Fernando.
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