El negocio cárnico mantiene un volumen relevante en el comercio exterior y, dentro de ese mapa, el segmento porcino comienza a ganar mayor protagonismo. Entre enero y agosto de 2026, las exportaciones de carne, menudencias, productos y subproductos de origen animal acumularon US$ 1.664.746.768,91, correspondientes a 377.435.114,88 kilos enviados a distintos mercados.
El monto representa una reducción del 6,18% frente a lo registrado en el mismo periodo de 2025. Sin embargo, la actividad pecuaria continúa operando con niveles de facturación superiores a los de años anteriores, mientras algunos segmentos amplían su participación y encuentran nuevos mercados para colocar la producción.
En ese escenario, la carne porcina presentó uno de los desempeños más destacados. Hasta agosto, generó ingresos FOB por US$ 35.524.648,24, producto de la exportación de 12.814.812,97 kilos. La cifra implica un crecimiento del 90,31% en divisas frente al mismo periodo de 2024.
El principal destino explica buena parte de esta expansión. Taiwán concentró el 85% de las ventas externas de carne de cerdo, con compras por US$ 30.379.099,82. Brasil ocupó el segundo lugar, con una participación del 11% y operaciones por US$ 3.874.490,47. El resto se distribuyó entre mercados como Uruguay y Filipinas.
La carne bovina, mientras tanto, continúa siendo el principal generador de ingresos dentro del complejo. Entre enero y agosto, los cortes de carne vacuna generaron US$ 1.299.086.626,47, derivados de un volumen exportado de 186.175.033,08 kilos.
A este resultado se suman las menudencias bovinas, que aportaron otros US$ 71.614.799,24 mediante el envío de 33.087.234,64 kilos. En conjunto, el negocio de carne y menudencias bovinas movilizó US$ 1.370.701.425,71 durante los primeros ocho meses del año.
Chile continúa liderando el ranking de compradores de carne vacuna, con una participación del 31% y adquisiciones por US$ 399.069.247,51, equivalentes a unos 56,6 millones de kilos. Israel aparece en segundo lugar, con el 20% del negocio y compras por US$ 256.081.234,28.
Estados Unidos se ubicó en el tercer puesto, con una participación del 16% y operaciones por US$ 211.477.496,16, correspondientes a 35,4 millones de kilos. Completan los principales destinos Taiwán, con el 13%, y Brasil, con el 5%.
El segmento avícola también mostró una evolución positiva. Las exportaciones de carne de ave alcanzaron US$ 10.543.514,42 hasta agosto, por un volumen de 6.962.085 kilos. Esto representó un incremento del 41,91% en los ingresos frente al mismo periodo de 2024. Al incorporar menudencias y despojos, la facturación del segmento llegó a US$ 12.722.737,29.
Irak concentró el 35% de las compras de carne aviar, seguido por Vietnam, con el 14%, y Kosovo, con el 9%.
Por otra parte, los subproductos de origen animal aportaron US$ 119.480.277,29 en partidas comestibles, entre ellas lácteos y tripas. Brasil fue el principal destino, con adquisiciones por US$ 80.071.612,51.
En el segmento de subproductos no comestibles, que comprende sebo, cuero, harinas y masticables, se exportaron 106.630.858,22 kilos por un valor de US$ 126.194.619,54. Estados Unidos concentró US$ 54,4 millones de estas operaciones, mientras que Brasil representó otros US$ 22,9 millones.
Así, mientras la carne bovina mantiene el liderazgo en generación de divisas, el sector porcino empieza a mostrar una aceleración relevante, apuntalado principalmente por la demanda taiwanesa y por una mayor capacidad para colocar producción en mercados internacionales.
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