Exportadores ven señales de dinamismo, pero alertan que dólar bajo y sobrecostos logísticos frenan competitividad

(Por SR) El sector exportador paraguayo muestra señales de recuperación y diversificación en el arranque del año, con mayor dinamismo en productos cárnicos, manufacturas y nuevos nichos con valor agregado. Sin embargo, el tipo de cambio bajo y los sobrecostos logísticos continúan como los principales factores que afectan la competitividad y generan preocupación para el resto de 2026, según explicó a InfoNegocios Pablo Cuevas, gerente de la Cámara Paraguaya de Exportadores.

Cuevas señaló que el panorama del primer trimestre combina elementos positivos con desafíos estructurales que siguen impactando en los costos del comercio exterior. “Tenemos noticias buenas con una ampliación en materia de exportación de productos cárnicos, innovación en manufacturas y mayor diversificación”, indicó, al tiempo de remarcar que el escenario externo continúa siendo exigente para los exportadores.

Uno de los principales obstáculos es el tipo de cambio, que —según explicó— reduce la rentabilidad y limita la capacidad de competir en mercados internacionales. “El tipo de cambio bajo nos afecta muchísimo para poder cumplir con nuestros costos de producción y no incrementar los precios de venta, con el riesgo de ser desplazados del mercado”, advirtió.

A este factor se suman los costos logísticos vinculados al transporte fluvial. Cuevas afirmó que, pese a la mejora del nivel del río, aún se mantienen recargos que afectan la estructura de costos del comercio exterior. “Cuando hay bajante del río se aplica un sobrecargo por bajo calado, pero hoy el calado ya supera los 10 pies y todavía lo siguen cobrando. Eso nos genera bastantes problemas”, relató.

Este contexto impacta especialmente en productos con menor margen, donde absorber costos adicionales resulta más difícil. Según el referente del sector, estas distorsiones logísticas reducen la competitividad y limitan la expansión de algunos envíos.

Pese a estas dificultades, el dirigente destacó que el sector muestra señales de dinamismo, particularmente en alimentos y manufacturas. En el rubro cárnico, mencionó que se observa crecimiento en carnes alternativas. “Tenemos el tema de la carne de cerdo y la carne de pollo, donde el potencial se disparó y las exportaciones crecieron”, sostuvo.

Asimismo, resaltó el interés internacional por productos paraguayos con mayor valor agregado. Cuevas comentó que recientemente mantuvo contacto con un importador argentino interesado en la producción local. “Paraguay siempre es considerado un país exportador de alimentos y la producción local es bien valorada cuando se trabaja con programación y continuidad”, aseguró.

Además del sector alimenticio, también se observa crecimiento en manufacturas industriales. Cuevas mencionó avances en autopartes, confecciones y otros productos con mayor contenido industrial. “Debemos apostar más a las manufacturas. Las autopartes crecen cada vez más, la confección empezó a expandirse y hay inversiones en maquinaria que impulsan nuevos envíos”, indicó.

En comparación con el año pasado, el panorama muestra cierta recuperación tras un 2025 marcado por la bajante del río y problemas logísticos que afectaron exportaciones, especialmente las no tradicionales. “El año pasado fue traumático porque muchas cargas quedaron en puertos de transbordo y eso nos hace perder mercados que cuestan mucho conseguir”, señaló.

Este año, en cambio, la percepción del sector es más positiva. “Se recuperó un poco, hay mayor previsibilidad y están creciendo los envíos”, indicó Cuevas, aunque insistió en que los costos logísticos siguen siendo una traba.

De cara al resto de 2026, el sector mantiene expectativas moderadamente optimistas. “La idea es crecer un poco más y ampliar los envíos, aunque todavía dependemos mucho de factores como el río y el tipo de cambio”, dijo.

Consultado sobre las principales preocupaciones actuales, Cuevas fue claro: “El tipo de cambio y los sobrecostos de flete son hoy los dos mayores problemas del sector exportador”.

A pesar de ello, el dirigente considera que el país tiene oportunidades para consolidar su posicionamiento internacional, especialmente en alimentos y manufacturas con valor agregado. La clave, según indicó, estará en mejorar la competitividad y avanzar en políticas que reduzcan costos estructurales.

“Necesitamos innovar y buscar nuevas alternativas cuando el tipo de cambio está bajo. Paraguay tiene potencial, pero debemos trabajar en competitividad para sostener el crecimiento exportador”, concluyó.

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