La idea es que el visitante no se quede solamente con un destino puntual, sino que recorra la región y descubra los atractivos de Caazapá, Fulgencio Yegros y Yuty. Una de las opciones que comienza a ganar espacio entre las agencias de turismo es la denominada Ruta Franciscana, del Fierro Punta y del Licor.
El recorrido tiene como uno de sus grandes protagonistas al Fierro Punta, el antiguo puente ferroviario. La estructura fue construida en 1909 por la estadounidense American Bridge Company, con piezas fabricadas en Nueva York. La obra permitió unir las dos puntas de las vías ferroviarias que llegaban desde distintos puntos del país y hoy constituye uno de los principales testimonios de la historia ferroviaria de la zona.
“Es un puente de hierro, pero le dicen Fierro Punta porque cuando se construyó se unieron ambas puntas de las vías del tren”, explicó Ángel Barreto, guía de turismo acreditado por la Senatur y uno de los impulsores de la promoción turística de la zona.
Un viaje que suma varias experiencias
Barreto trabaja desde hace una década en turismo y actualmente desarrolla el emprendimiento “Descubrí Caazapá”, desde donde busca promocionar los atractivos del departamento y conectar los distintos destinos para ofrecer una experiencia regional.
La propuesta puede realizarse en una jornada, aunque el circuito más completo está pensado para una noche y dos días. La idea es recorrer Fulgencio Yegros y Yuty durante el primer día, pasar la noche en Caazapá o Yuty y dedicar la segunda jornada a conocer Caazapá y sus atractivos.
“Estamos haciendo eso: unir lo más lindo que tienen Caazapá, Yegros y Yuty”, comentó Barreto.
Y justamente una de las claves del recorrido es que cada localidad aporta algo diferente.
Fulgencio Yegros y el sabor de los licores
A unos 46 kilómetros de Caazapá se encuentra Fulgencio Yegros, localidad que suma al circuito una experiencia vinculada con la producción artesanal de bebidas.
La ciudad es reconocida por su tradición en la elaboración de licores y por la Fiesta del Licor. Allí también se encuentra una antigua fábrica vinculada a la producción de caña, coñac, fernet, vino y otros licores, que actualmente funciona como museo privado.
El pasado ferroviario también aparece en esta parte del recorrido. Durante la época de mayor actividad del tren, la llegada de inmigrantes y el movimiento comercial impulsaron el desarrollo de Fulgencio Yegros, que llegó a convertirse en uno de los puntos más dinámicos de la región.
Para quienes recorren la ruta, la visita permite conocer tanto la historia de la producción de bebidas como la transformación que experimentó la ciudad durante la época del ferrocarril.
Yuty, historia y curiosidades
El circuito continúa hacia Yuty, otro de los puntos vinculados con la historia franciscana de la región.
La localidad también cuenta con atractivos particulares como el denominado Itacurú, una piedra asociada a la presencia de magnetita, además de distintas historias y relatos que forman parte de la identidad local.
Así, el recorrido suma pequeñas historias que permiten conocer los pueblos desde otra perspectiva, más allá de los atractivos tradicionales.
Caazapá y la huella franciscana
La ciudad de Caazapá, capital departamental, se encuentra a unos 198 kilómetros por carretera de Asunción. El trayecto en auto ronda las tres horas y diez minutos, por lo que puede convertirse en una alternativa para quienes buscan una escapada de fin de semana sin alejarse demasiado de la capital.
Su historia está profundamente vinculada con la presencia franciscana. La antigua reducción de San José de Caazapá fue uno de los principales centros de evangelización de la región y forma parte de la identidad histórica que se busca poner en valor mediante esta ruta.
Para Barreto, conocer Caazapá también implica entender que los atractivos no están concentrados en una sola ciudad, sino distribuidos por toda la zona.
Y si buscás naturaleza, también hay opciones
La propuesta turística del departamento se extiende además hacia el ecoturismo. Barreto menciona la ruta de Ykua Kurusu y el circuito de pueblos originarios, que conecta otros distritos de Caazapá y reúne saltos, cascadas y otros paisajes naturales.
Según explicó, Tavaí concentra una parte importante de estos atractivos y algunas agencias ya comenzaron a incorporar estos sitios dentro de sus recorridos.
De esta manera, el departamento ofrece alternativas para distintos tipos de viajeros: quienes disfrutan de la historia pueden seguir la huella franciscana y ferroviaria; quienes buscan experiencias diferentes pueden conocer la tradición de los licores de Yegros; y quienes prefieren la naturaleza pueden optar por los circuitos de saltos y cascadas.
Una escapada que busca quedarse en el mapa turístico
La ruta ya comenzó a despertar interés entre agencias de turismo. Barreto contó que, desde el segundo semestre de 2024, diferentes empresas comenzaron a incorporar estos destinos en sus recorridos y que durante 2025 algunas volvieron a realizar el circuito.
Uno de los ejemplos recientes fue un grupo de 102 estudiantes de Ciudad del Este que llegó para conocer Fulgencio Yegros y terminó ampliando la experiencia para visitar también Yuty y Caazapá.
La apuesta es justamente aprovechar la cercanía entre las localidades y ofrecerlas como una sola experiencia turística.
“Es toda la región, ellos explotan la región y nosotros también estamos haciendo eso”, dijo Barreto.
Así, a aproximadamente tres horas de Asunción, Caazapá aparece como una alternativa para salir de los circuitos turísticos habituales y descubrir una zona donde un puente ferroviario centenario, antiguos relatos franciscanos, licores artesanales, pueblos históricos y naturaleza pueden formar parte de un mismo viaje.
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