Lo que comenzó como un desarrollo genético orientado a obtener un animal adaptado a las condiciones productivas locales hoy busca dar un paso mayor: convertirse en una nueva raza bovina reconocida. Se trata de la genética 4x4, un biotipo compuesto que ya suma unas 25.000 cabezas y es utilizado por aproximadamente 100 productores.
El doctor Silfrido Baumgarten, productor y uno de los impulsores del desarrollo, explicó que el 4x4 todavía no es considerado una raza, sino un biotipo compuesto, debido a que reúne genética de diferentes razas. Para avanzar hacia esa categoría, actualmente trabajan en los registros, el genotipado y otros requisitos necesarios para una eventual oficialización.
El desarrollo comenzó hace aproximadamente 10 años y tomó como punto de partida la búsqueda de un animal que pudiera combinar adaptación al clima paraguayo con características productivas y de calidad de carne. La genética tiene 50% de Senepol, mientras que el otro 50% proviene del compuesto Stabilizer, desarrollado en Estados Unidos a partir de Angus, Hereford, Gelbvieh y Simmental.
El resultado es un animal que, según Baumgarten, fue seleccionado específicamente para responder a ambientes de producción a pasto y condiciones de calor. La mayor concentración del rodeo se encuentra actualmente en San Pedro y Concepción, aunque ya existen ejemplares en prácticamente todos los departamentos del país.
“Si en San Pedro se crían y producen bien, son capaces de producir en cualquier parte del país. De ahí viene el nombre 4x4: son un todoterreno”, explicó en entrevista con InfoNegocios.
Uno de los aspectos que diferencia al proyecto es la utilización de herramientas tecnológicas para seleccionar los mejores animales. Desde hace siete u ocho años, los productores comenzaron a realizar mediciones de carcasa mediante ultrasonografía en animales vivos, evaluando variables relacionadas con la calidad de carne.
Entre ellas se encuentran el área de ojo de bife, la grasa subcutánea y el marmoreo, indicador asociado a la cantidad de grasa intramuscular. Los resultados obtenidos sorprendieron al equipo técnico por el nivel de marmoreo registrado en los animales 4x4.
La apuesta es que esa característica permita posicionar la carne en segmentos de mayor valor. “Nos sorprendió la calidad en cuanto al marmoreo de este ganado”, señaló Baumgarten, quien sostuvo que el objetivo es competir en mercados premium.
La selección no se limita al peso del animal. El productor destacó que la ganancia de peso presenta una heredabilidad cercana al 29%, mientras que el índice muscular puede alcanzar alrededor del 70%. En cuanto al marmoreo, indicó que la heredabilidad se ubica entre 66% y 68%, mientras que la grasa subcutánea ronda el 46%.
Estos datos sirven como base para seleccionar animales con características que puedan transmitirse a las siguientes generaciones. En paralelo, el proyecto incorpora genotipado y transferencia de embriones de los mejores ejemplares.
Carne premium producida a pasto
El otro diferencial que buscan capitalizar es la producción de carne de calidad mediante pasturas. La genética 4x4 fue desarrollada en campos naturales de la región Oriental y está pensada para producir eficientemente a pasto, aprovechando la disponibilidad de superficie ganadera del país.
Según Baumgarten, esta característica puede convertirse en una ventaja comercial ante una demanda internacional que busca sistemas de producción naturales y animales adaptados al ambiente.
La carne 4x4 ya fue introducida en supermercados del área metropolitana y, de acuerdo con el productor, obtuvo buena aceptación por su terneza y marmoreo.
El proyecto reúne actualmente a grandes establecimientos ganaderos, productores medianos y pequeños productores. Entre los establecimientos que ya incorporaron esta genética figuran empresas de gran escala, mientras que su expansión también alcanza a productores de menor tamaño.
El próximo desafío es institucionalizar el desarrollo. El objetivo es cumplir los requisitos para que el 4x4 pueda dejar de ser un biotipo compuesto y convertirse oficialmente en una raza. Para ello, sus impulsores continúan profundizando los registros, la selección genética y las mediciones productivas.
La meta es que una genética desarrollada y adaptada a las condiciones paraguayas pueda consolidarse no solo por su rusticidad, sino también por su capacidad de transformar pasto en carne de calidad y abrir una nueva alternativa genética para la ganadería nacional.
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