La radio y el streaming comparten voces, contenidos e incluso protagonistas, pero todavía funcionan con lógicas diferentes. Mientras la radio tradicional mantiene una audiencia fiel y un lugar en la rutina cotidiana, las plataformas digitales atraen a públicos más jóvenes y ofrecen nuevas formas de interacción con las marcas. Para Yolanda Park y Eduardo “Chiche” Corte, el desafío está en adaptarse a los hábitos de consumo sin perder la esencia de cada formato.
En el marco del Día Nacional de la Radio, que se conmemora cada 28 de octubre en Paraguay, ambos comunicadores reflexionaron sobre la evolución del medio, las oportunidades comerciales y los cambios que atraviesa la industria. La fecha recuerda la salida al aire de ZP9 Radio Prieto, el 28 de octubre de 1933, emisora que tuvo un papel importante durante la Guerra del Chaco.
Park, conductora de radio y televisión, comenzó su carrera en una emisora de amplitud modulada (AM) y acompañó, desde su experiencia, la transformación de la radiofonía. A su criterio, el medio pasó de formatos más rígidos y voces impostadas a propuestas más naturales, conversacionales y cercanas al público.
“Tenemos el desafío de conservar a nuestra audiencia reinventándonos todos los días”, señaló en entrevista con InfoNegocios. La comunicadora considera que, con la posibilidad de acceder a música bajo demanda mediante plataformas digitales, la radio debe ofrecer un valor adicional: la personalidad de sus conductores, la interacción y la compañía cotidiana.
En ese sentido, la radio se mantiene presente en situaciones tan habituales como los traslados en automóvil o las jornadas laborales. Para Park, esa capacidad de acompañar a las personas es una de las fortalezas que permitirá al medio seguir vigente, incluso en un ecosistema con cada vez más opciones de entretenimiento.
Desde su experiencia al frente de La Rockola, canal de streaming que también conduce y dirige, Corte identifica diferencias claras entre las audiencias de ambos formatos. Según explicó, la radio conserva una base de oyentes acostumbrados a combinar música, noticias y participación, mientras que el streaming convoca principalmente a jóvenes que consumen contenidos desde sus celulares.
“Creo que son dos públicos completamente diferentes”, afirmó en conversación con nuestro medio. Aunque considera que ambos mundos podrían integrarse más con el tiempo, sostiene que actualmente existen diferencias generacionales y de consumo que los mantienen bien delimitados.
También observa una transformación en la propia FM, que dejó de concentrarse exclusivamente en la programación musical para incorporar entrevistas, debates, opiniones y temas de actualidad. En paralelo, el streaming ofrece mayor flexibilidad para extender conversaciones y habilitar una participación más directa de la audiencia.
La tecnología también modificó el vínculo con quienes escuchan. Los mensajes de WhatsApp y los audios permiten que el público deje de ser un receptor pasivo y se convierta en participante de los programas, ya sea para opinar, denunciar situaciones o aportar información.
Las marcas buscan nuevas formas de llegar
Las diferencias entre la radio y el streaming también se reflejan en el mercado publicitario. La radio mantiene una importante presencia comercial, mientras que las plataformas digitales incorporan alternativas para integrar productos y servicios de manera más dinámica.
Corte consideró que, en La Rockola, las marcas pueden formar parte del contenido mediante productos presentes en el estudio, interacciones con los conductores o recursos visuales. De esa manera, la publicidad puede integrarse a la experiencia del espectador, más allá de una mención comercial convencional.
Otra ventaja del entorno digital es la posibilidad de acceder a métricas directas sobre reproducciones e interacciones, herramientas que permiten analizar el desempeño de una campaña. Sin embargo, el comunicador considera que la elección entre la radio y el streaming depende del producto, del público objetivo y de la estrategia de cada empresa.
Aunque algunas marcas ya apuestan por las plataformas digitales, otras mantienen su inversión en radio o combinan ambos canales. Para Corte, la evolución de la pauta estará vinculada también a las decisiones de los responsables de marketing y a la manera en que cada empresa identifique a sus consumidores.
Una puerta de entrada para nuevos comunicadores
El streaming también funciona como una plataforma de aprendizaje para profesionales que buscan sus primeras oportunidades en los medios. Corte señaló que algunos comunicadores que comenzaron en esos espacios lograron posteriormente incorporarse a emisoras tradicionales.
No obstante, advirtió que saber conducir un programa de radio no significa necesariamente desenvolverse con la misma facilidad frente a una cámara. Por ello, considera que las carreras de periodismo deben preparar profesionales versátiles, capaces de adaptarse a distintos formatos.
En una industria que amplía sus canales de distribución y modifica sus hábitos de consumo, la radio conserva fortalezas vinculadas con la cercanía y la fidelidad, mientras que el streaming suma herramientas de interacción, medición y nuevas posibilidades publicitarias. Más que una sustitución inmediata, el escenario plantea el desafío de comprender las particularidades de cada formato y aprovecharlas para conectar con audiencias cada vez más diversas.
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