Lars Flaming, el nombre detrás del nuevo récord sudamericano de jabalina

Lars Flaming escribió un nuevo capítulo para el atletismo paraguayo al conquistar la medalla de oro en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 y establecer un nuevo récord sudamericano en lanzamiento de jabalina. El resultado confirma su crecimiento deportivo y fortalece un objetivo que ya mira hacia campeonatos mundiales y Juegos Olímpicos.

La jabalina es una de las pruebas más exigentes del atletismo. El objetivo parece sencillo: lanzar el implemento lo más lejos posible. Sin embargo, detrás de cada marca existen años de preparación física y técnica, coordinación, velocidad en la carrera de impulso y una ejecución precisa en el momento de liberar la jabalina. En ese escenario, Flaming encontró una disciplina en la que busca llevar cada vez más lejos sus propios límites.

Para el atleta paraguayo, alcanzar este nivel también tiene un significado que va más allá de una medalla. “Para mí significa demostrar que Paraguay tiene muchísimo para ofrecer. Ser un país más chico no quiere decir que tengamos que quedarnos atrás”, señaló.

Flaming entiende que su resultado forma parte de una historia que ya tiene antecedentes en el país. El lanzamiento de jabalina paraguayo cuenta con un pasado importante y, para el atleta, este nuevo récord puede convertirse en un punto de partida para construir una nueva etapa.

“Cuando uno mira la historia que Paraguay ya tiene en el lanzamiento de jabalina, se da cuenta de que hubo un pasado importante y que también podemos construir un gran futuro. Me pone muy feliz poder aportar mi parte a esa historia”, sostuvo.

Una carrera sin techo

El récord sudamericano no aparece como una meta final para Flaming. Por el contrario, el atleta tiene objetivos todavía mayores y trabaja con la mirada puesta en el escenario olímpico.

“No quiero ponerme un límite. Mi objetivo es llegar a ser uno de los mejores”, afirmó. Actualmente, su preparación apunta a conseguir una plaza como finalista olímpico y, posteriormente, competir por medallas en campeonatos mundiales y Juegos Olímpicos.

El sueño va más allá de una sola participación olímpica. Flaming aspira a construir una carrera extensa que le permita competir en cuatro ediciones de los Juegos.

Para llegar hasta allí, el atleta tuvo que tomar decisiones que implicaron importantes sacrificios personales. Dejó el Chaco y se alejó de su familia para continuar con su preparación. Posteriormente, junto con su entorno, tomó la decisión de trasladarse a Alemania, donde encontró un ambiente de entrenamiento de alto nivel.

El cambio significó dejar atrás su casa, amigos, iglesia y la cercanía con su vida cotidiana en Paraguay. En Alemania, además de adaptarse a una nueva realidad, Flaming debió asumir el desafío de desarrollarse como atleta extranjero.

“Se extrañan muchas cosas y hay días en que el sacrificio pesa”, reconoció. Sin embargo, consideró que la decisión responde a un propósito deportivo y que todo ese esfuerzo puede acercarlo al objetivo de competir en unos Juegos Olímpicos.

La sensación de que todavía hay más

El propio Flaming aseguró que desde hace varias competencias viene sintiendo que todavía tiene margen para mejorar. Esa sensación volvió a aparecer durante su participación en los Juegos Odesur, especialmente en el tercer lanzamiento, que terminó siendo su mejor registro.

Para el atleta, ese momento confirmó que todavía existe espacio para seguir creciendo. “Sé que todavía tengo mucho por mejorar y espero poder demostrarlo en los próximos años”, expresó.

Detrás del oro y del récord también existe un equipo que hizo posible este proceso. Flaming destacó especialmente a su representante, Enrique, quien durante los últimos cuatro años estuvo al frente de la planificación y gestión de su carrera.

Según explicó, fue él quien impulsó y organizó el proyecto que permitió llevar su preparación a Alemania, asumiendo también parte de los sacrificios y responsabilidades que rodean la vida deportiva de un atleta.

“Muchas veces se ve al atleta, la marca o la medalla, pero detrás de ese resultado siempre hay personas que abren caminos, que cargan con peso que no se ve”, afirmó.

Ahora, con un oro y un récord sudamericano en su historial, Lars Flaming mira hacia adelante. La jabalina ya le permitió escribir una página importante para el atletismo paraguayo, pero el atleta sabe que el camino recién comienza. Su próximo desafío será seguir mejorando sus marcas y transformar este récord en el impulso para alcanzar escenarios mundiales y olímpicos.

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