OISA procesa 10 millones de kg/año para elaborar sus productos (exporta a Chile, Brasil, Argentina y Bolivia)

(Por LF ) Oleaginosas Industrializadas SA (OISA), es una empresa nacional dedicada a la comercialización de variados productos derivados del mbokaja. En su planta, situada en Yaguarón, procesa anualmente 10 millones de kg de coco, aunque cuenta con una capacidad tres veces mayor. Desde el 2012, se encuentran exportando aceite de coco y carbón activado a Chile, Brasil, Argentina y Bolivia. 
 

En entrevista con InfoNegocios, Carin Daher, gerente general de la firma, contó que OISA nació como empresa en el 2010 y empezó a operar como industria en el 2011, luego de que la compañía adquiriera una planta industrial antigua en Yaguarón, la cual remodelaron y pusieron en condiciones, en base a las exigencias competitivas del momento.

“La inclinación hacia el rubro viene por la historia familiar. Generaciones anteriores ya se dedicaban al procesamiento de productos derivados del agro, principalmente algodón, pero al mermar el volumen de producción a nivel país, se dejó de procesar, quedando las maquinarias ociosas. Y al necesitarse procesos y maquinarias similares para ambas materias primas, optamos por aplicar las mismas al procesamiento del coco, y además, porque la fábrica que nos ofrecieron y posteriormente adquirimos, ya estaba trabajando con esta fruta”, relató.

El empresario mencionó que en Paraguay no existen plantaciones privadas o industrializables de coco, por lo cual trabajan con pequeños agricultores que cultivan mbokaja en la zona; también adquieren la materia prima a través de intermediarios que operan con productores de Paraguarí, Central, Misiones, Cordillera y Caaguazú. “En la planta contamos con 50 colaboradores”, especificó.

Con respecto al procesamiento del coco explicó que posee varias capas, las cuales se deben ir separando una a una. Primeramente, se extrae el pericarpio, luego la pulpa, el carozo y por último la almendra. Tanto la pulpa como la almendra, pasan por un proceso de extracción de aceite por prensado en caliente, del cual se obtiene el aceite y el expeller, en ambos casos.

“Estamos procesando 10 millones de kilos de fruta de coco anualmente, pero la capacidad de la fábrica es tres veces mayor, sin embargo ante la falta de materia prima estamos procesando ese volumen actualmente. La planta de coco es muy noble, no hace falta que se abone ni riegue, produce regularmente sin que necesite de mucha atención; no obstante, cuando hay buenas lluvias, tiene mejor producción gracias a la humedad, ocurriendo lo contrario en épocas de mucha sequía”, precisó Daher.

Detalló que los productos que obtienen del procesamiento del mbokaja y están comercializando son abono para plantaciones, sobre todo para caña dulce; pericarpio, que es la cáscara exterior de la fruta que se utiliza como combustible para calderas; aceite de almendra y de pulpa, para la elaboración para jabones; expeller de almendra y de pulpa, para alimento de ganado; carozo, que también se usa como combustible para calderas industriales y para elaborar carbón activado, granular y en polvo; y jabón de pulpa de coco y jabón de coco puro.

“Nuestro principal mercado es el local, aunque también estamos exportando pero en menor volumen, a Chile, Brasil, Bolivia y Argentina. Las exportaciones arrancaron en el 2012 y las mantenemos hasta hoy, en base a confianza y credibilidad, cumpliendo con lo acordado y manteniendo la excelente calidad que caracteriza a los productos paraguayos”, destacó.

Señaló que están enviando aceite de coco y carbón activado a los mencionados mercados. Del aceite de coco despachan un 20% del volumen total de la producción, mientras que el otro 80% lo venden internamente. En cuanto al carbón activado, exportan el 80% de la producción y el 20% restante, se queda en el mercado nacional. El resto de los productos citados se comercializa internamente.

“Hasta hoy todo lo que producimos se vende sin inconvenientes. Ello se debe principalmente a la falta de materia prima (fruta del mbokaja), y también a que existe una creciente demanda de los subproductos obtenidos del coco”, concluyó.
 

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