Uno de los principales indicadores de ese cambio es la evolución del antiguo Shopping Mariano hacia Mariano, un proyecto de usos mixtos que contempla aproximadamente 120.000 m2 de intervención y pretende transformar el tradicional centro comercial en un ecosistema donde convivan compras, vivienda, salud, gastronomía, entretenimiento y espacios abiertos.
La propuesta, impulsada por Azeta y desarrollada por Penta SA, incluye, en una primera etapa, unos 10.000 m2 comerciales, 10.000 m2 destinados a una clínica médica y 12.500 m2 correspondientes a dos torres residenciales, mientras que el masterplan contempla una tercera torre en fases posteriores.
A esto se sumarán una plaza central, una avenida comercial interna, áreas verdes, gimnasio y nuevos espacios de servicios.
Para Jorge Mendelzon, presidente de Penta SA, esta apuesta responde a una transformación que la empresa viene observando desde hace más de una década.
“Nosotros abrimos hace más de diez años el Shopping Mariano. Era una zona que era una gran promesa, pero no dejaba de ser una gran apuesta en ese momento. Se dieron las cosas. Hubo un desarrollo y un crecimiento poblacional exponencial en el lugar”, explicó.
Ese crecimiento no se limita a Mariano Roque Alonso, sino que forma parte de una expansión mucho más amplia sobre el acceso norte de Asunción, que incluye también ciudades vecinas como Limpio.
De shopping a centro urbano
La transformación de Shopping Mariano refleja también un cambio en la forma en que las inversiones privadas interpretan las necesidades de las ciudades metropolitanas.
La propuesta apunta a que las personas puedan vivir, trabajar, atender su salud, consumir, entretenerse y realizar compras dentro de un mismo entorno, siguiendo una tendencia de desarrollos de usos mixtos que empieza a extenderse en el mercado inmobiliario.
El complejo también prevé pasar de aproximadamente 90 a 200 locales comerciales, ampliando considerablemente su capacidad.
Para Mendelzon, una inversión de esta escala puede generar, además, un efecto multiplicador sobre el entorno.
“Todo emprendimiento de esta envergadura genera también un contagio o un derrame, en el sentido de que muchas inversiones van a venir con seguridad después de esto”, afirmó.
El empresario consideró que el área de influencia del proyecto se ampliará incluso hacia algunos barrios de Asunción y que Mariano Roque Alonso podría consolidarse como un nuevo polo de desarrollo dentro del Gran Asunción.
La educación también mueve la economía
Pero la transformación económica de la ciudad no pasa únicamente por nuevos metros cuadrados construidos.
En los últimos años, Mariano Roque Alonso también fortaleció su perfil como destino universitario, particularmente por la presencia de estudiantes extranjeros vinculados a carreras del área de la salud.
El profesor Hernando Javier Quiñónez Sarabia, rector de UMAX, señaló que existe un marcado interés de estudiantes brasileños por este tipo de formación y destacó que Mariano Roque Alonso viene desarrollando un entorno donde convergen educación superior, salud, comercio y servicios.
La importancia económica de este fenómeno aparece cuando los estudiantes dejan de ser observados únicamente desde el ámbito académico.
Quienes llegan desde el exterior permanecen durante varios años en el país y generan demanda de alquileres, alimentación, transporte, servicios médicos, tecnología y comercio, además de nuevas oportunidades para emprendedores locales.
“Una universidad no solamente forma profesionales; cuando crece de manera sostenida, también contribuye a transformar la economía y la dinámica social de su entorno”, explicó Quiñónez.
Desde UMAX consideraron que esta dinámica puede convertirse incluso en una estrategia de desarrollo para la ciudad, articulando educación, salud, servicios, actividad comercial e inversión privada dentro de un mismo ecosistema.
Educación como exportación de servicios
Otro elemento que empieza a cobrar relevancia dentro de esta ecuación es el potencial de la educación superior como servicio de exportación.
Según Quiñónez, la presencia de estudiantes internacionales genera un impacto económico estimado de aproximadamente US$ 600 millones anuales a nivel país, con efectos sobre vivienda, alimentación, transporte, salud, tecnología, comercio y otros servicios.
Para Mariano Roque Alonso, captar una parte creciente de ese movimiento abre oportunidades que van más allá de las propias universidades.
El crecimiento de la comunidad estudiantil puede generar demanda para residencias, departamentos, restaurantes, supermercados, servicios de movilidad, centros médicos, espacios de entretenimiento y negocios especializados en atender a una población cada vez más internacional.
Desde la universidad consideran que Mariano Roque Alonso tiene condiciones para proyectarse como una ciudad que alberga instituciones educativas y como un polo académico, de salud y servicios con alcance regional.
“Desde UMAX apostamos a competir desde la calidad, la innovación y la formación integral, con inversión sostenida en talento humano e infraestructura, como el Centro de Simulación más avanzado del Paraguay y el Aula Magna Digital, pionera en el país”, resaltó el rector.
Un corredor que proyecta US$ 1.500 millones
La transformación tampoco ocurre de manera aislada.
Mariano Roque Alonso forma parte de Distrito Norte, una iniciativa que integra también a Limpio y Luque y que busca ordenar el crecimiento urbano mediante la articulación del sector privado y las autoridades locales.
Los proyectos que forman parte de esta dinámica contemplan una inversión proyectada de alrededor de US$ 1.500 millones durante los próximos cinco años, además de unas 5.000 unidades residenciales.
También se proyectan 30.000 m2 de espacios comerciales y 75.000 m2 de infraestructura educativa, con una generación estimada de más de 5.000 empleos directos y 13.000 indirectos.
El fenómeno responde a una demanda creciente de vivienda y servicios fuera de Asunción, acompañada por los mayores costos inmobiliarios de la capital y la búsqueda de nuevas alternativas residenciales dentro del área metropolitana.
La Asociación Distrito Norte lidera este impulso. Está integrada por Raíces Real Estate, Altius Group Paraguay, Altamira Group, Ganadera Vista Alegre, Colegio Maple Bear, Izara y Ofisa, pero se encuentra abierta a sumar nuevos actores que compartan la visión de crecimiento ordenado.
Infraestructura, el desafío para acompañar la inversión
El ritmo de las inversiones privadas también vuelve más visible una deuda pendiente: la infraestructura pública.
Los emprendimientos privados avanzan a una velocidad que no siempre encuentra el mismo acompañamiento en servicios básicos, calles, sistemas de desagüe y movilidad.
La necesidad de cloacas, mejores calles, semáforos adecuados y mayor capacidad de movilidad se vuelve especialmente relevante a medida que la ciudad incorpora viviendas en altura, centros médicos, comercios y nuevos servicios.
En un nuevo aniversario, Mariano Roque Alonso entra en una etapa diferente de su desarrollo. La industria y el comercio continúan formando parte de su identidad, pero empiezan a convivir con una economía más diversificada, donde la educación atrae consumidores y talento, los desarrollos inmobiliarios incorporan nuevos habitantes y las inversiones de gran escala amplían la oferta de servicios.
El desafío será que la infraestructura pública acompañe esa velocidad. Si lo consigue, la ciudad puede dejar de ser simplemente parte de la expansión del Gran Asunción para consolidarse como un polo económico con dinámica propia.
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