En un país donde el agro representa cerca del 25% del Producto Interno Bruto (PIB), genera alrededor del 30% del empleo y explica aproximadamente el 40% de las exportaciones, el rol de los ingenieros agrónomos se vuelve cada vez más estratégico. En este contexto, la Asociación de Ingenieros Agrónomos del Paraguay (AIAP) reeligió a Víctor Miranda Cáceres como presidente para el periodo 2026-2028, marcando apenas la segunda ocasión en la historia del gremio en la que un titular obtiene un nuevo mandato.
La decisión se produjo durante la Asamblea Ordinaria Electiva de la entidad y representa un respaldo a la gestión desarrollada durante los últimos dos años, caracterizada por el fortalecimiento institucional, la defensa de las atribuciones profesionales y una mayor presencia del gremio en espacios de discusión vinculados al desarrollo productivo.
“Lo hemos asumido con un gran compromiso. En los últimos dos años avanzamos mucho en el fortalecimiento institucional y gremial, pero todavía hay importantes desafíos por delante”, expresó Miranda en entrevista con InfoNegocios.
Actualmente, la AIAP nuclea a más de 9.000 ingenieros agrónomos asociados en todo el país, dentro de una comunidad profesional que ronda los 15.000 profesionales registrados. El desafío para la nueva administración será consolidar los avances alcanzados y ampliar la incidencia técnica del gremio en las decisiones que afectan al sector agropecuario.
Uno de los principales logros del periodo anterior fue la recuperación de atribuciones profesionales para los ingenieros agrónomos mediante su reincorporación a la realización de trabajos de agrimensura y topografía dentro del marco de la Ley del Registro Unificado Nacional (RUN). A ello se sumaron acciones de representación gremial, participación en mesas técnicas y una agenda permanente de capacitación y actualización profesional.
“Queremos seguir creciendo como institución, generar más oportunidades para nuestros colegas y fortalecer la presencia de los ingenieros agrónomos en los temas que hacen al desarrollo del sector agropecuario”, señaló el dirigente.
La apuesta por la formación continua aparece como uno de los ejes centrales de la nueva gestión. Miranda destacó que la profesión atraviesa una etapa de transformación impulsada por la agricultura de precisión, la digitalización, el uso de drones y la creciente necesidad de producir de manera sostenible.
Hoy, Paraguay ya cuenta con más de 300 drones agrícolas operando en establecimientos productivos, una muestra de cómo la tecnología se incorpora cada vez con mayor fuerza al trabajo en el campo.
“Esto implica una gran responsabilidad para nosotros en términos de formación. Tenemos que adecuarnos a las nuevas tecnologías y mantenernos actualizados para responder a los desafíos que se presentan en el día a día”, afirmó.
La incorporación de herramientas tecnológicas no solo impacta en la productividad, sino también en la competitividad del profesional paraguayo. Desde la AIAP sostienen que la capacitación permanente será clave para que los ingenieros agrónomos puedan acceder a nuevas oportunidades laborales y competir en igualdad de condiciones con profesionales extranjeros que también buscan espacios dentro del mercado local.
Otro de los desafíos identificados por el gremio está relacionado con la necesidad de producir más alimentos utilizando menos recursos y optimizando la superficie disponible. La presión sobre los costos productivos, impulsada por el aumento del combustible, los insumos agrícolas y otros factores económicos, obliga a buscar niveles de eficiencia cada vez mayores.
En ese escenario, Paraguay cuenta con ventajas competitivas importantes. La siembra directa, por ejemplo, es una práctica ampliamente adoptada en el país desde hace décadas, mientras que en otras regiones del mundo recién comienza a consolidarse como una herramienta para mejorar la sostenibilidad de los sistemas productivos.
A nivel internacional, la AIAP también busca reforzar su posicionamiento. Actualmente, Paraguay ocupa la vicepresidencia de la Asociación Panamericana de Ingenieros Agrónomos en representación del Cono Sur, un espacio que permite visibilizar el trabajo y la capacidad técnica de los profesionales paraguayos.
Para Miranda, el objetivo final trasciende la defensa gremial. “Queremos que la Asociación siga siendo una institución referente y una voz escuchada en los temas y decisiones que afectan al sector agropecuario y al desarrollo del país”, sostuvo.
Con una hoja de ruta iniciada en 2024 y ahora proyectada hasta 2028, la AIAP apuesta a que el protagonismo del agro paraguayo también esté acompañado por un mayor reconocimiento al trabajo técnico y científico de quienes están detrás de la producción de alimentos, la innovación y la sostenibilidad del campo nacional.
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