Truskawka Kaszubska (Polonia)
Originaria del norte de Polonia, esta fresa es más que una fruta: es una experiencia sensorial. Con un perfil aromático intenso y equilibrio entre dulzor y acidez, se cultiva en la región de Pomerania y ha conquistado a consumidores y críticos. Su valoración de 4.7 la coloca en la cima del ranking mundial.
Rodakina Naoussas (Grecia)
El pêssego griego de Naoussa combina tradición mediterránea con clima perfecto. Dulce, jugoso y aromático, es un clásico de Macedonia Central que ha trascendido fronteras, impulsando el reconocimiento internacional de las frutas europeas en el mercado gourmet.
Melocotón de Calanda (España)
Desde Aragón, este durazno destaca por su tamaño y sabor extraordinario. Cultivado desde el siglo XIX, su textura jugosa y su dulzor equilibrado lo han convertido en un referente del mercado europeo de frutas premium.
Mandarini Chiou (Grecia)
Provenientes de la isla de Chios, estos mandarines son célebres por su intenso aroma y sabor distintivo. Cultivados en condiciones climáticas ideales, representan un ejemplo claro de cómo climas y suelos específicos pueden elevar la calidad de un cítrico.
Cítricos del Algarve (Portugal)
La región del Algarve produce una amplia gama de cítricos —naranjas, limones y mandarinas— que comparten jugosidad, colores intensos y versatilidad, tanto para consumo fresco como para uso en jugos, postres y productos gourmet.
Limone Costa d’Amalfi (Italia)
El limón de la costa amalfitana es sinónimo de frescura mediterránea. Su piel fina y aroma delicado lo hacen ideal para consumo directo y para uso en gastronomía desde sorbetes hasta licores como el limoncello.
Jabłka Łąckie (Polonia)
Estas manzanas tradicionales del sur de Polonia se han destacado por su textura firme y sabor equilibrado entre dulce y ácido. Son protagonistas tanto en consumo directo como en productos derivados, y reflejan la importancia de las variedades locales en la oferta global de frutas.
Saperavi (Georgia)
Aunque más conocida como uva de vino, la variedad Saperavi figura en el ranking por su excelente perfil organoléptico. Su piel y pulpa oscuras ofrecen sabores intensos que la posicionan también como fruta fresca de alta valoración.
Mila Zagoras Piliou (Grecia)
Otra fruta destacada de Grecia, esta manzana se cultiva en zonas elevadas y se distingue por su jugosidad y sabor profundo, resultado de su cultivo tradicional y condiciones climáticas favorables.
Portokalia Maleme Chanion Kritis (Grecia)
Estas naranjas de Creta no solo tienen un lugar en las mitologías antiguas, sino también en el gusto actual: grandes, fragantes y ricas en vitamina C, son mucho más que una fruta de desayuno.
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