¿Cuál fue el primer desafío que encontró al convertirse en CEO?
Entender que ser CEO no significa tener todas las respuestas. Significa tomar decisiones todos los días, incluso cuando no existe certeza absoluta. El mayor cambio fue dejar de pensar solamente en el negocio y comenzar a pensar en las personas, en la cultura y en el futuro de la empresa.
¿Qué es fundamental para liderar un equipo?
Dar el ejemplo. Las personas escuchan lo que uno dice, pero siguen lo que uno hace. Un líder necesita tener visión, coherencia y la capacidad de desarrollar otros líderes.
¿Qué es lo primordial para mantener a un equipo motivado?
Las personas necesitan sentir que forman parte de algo importante. El salario es fundamental, pero el propósito, el reconocimiento y las oportunidades de crecimiento son lo que realmente mantienen a un equipo comprometido.
¿Cuál es la filosofía de trabajo que le gustaría transmitir?
Sueña en grande, pero ejecuta todos los días. Las grandes empresas no se construyen con ideas extraordinarias, sino con disciplina, consistencia y la voluntad de mejorar un poco cada día.
¿Cuál debe ser el enfoque en una estrategia comercial y qué se debe evitar?
El enfoque debe estar siempre en generar valor para el cliente. Cuando una empresa piensa únicamente en vender, pierde el camino. Hay que construir relaciones de largo plazo. Lo que debe evitarse es competir solamente por precio, porque el precio puede atraer una venta, pero el valor es lo que construye una marca.
¿Qué momento de su vida marcó un aprendizaje importante en su carrera?
Mudarme al Paraguay cambió mi vida. Este país me abrió oportunidades que transformaron mi historia. Aprendí que el éxito no depende del lugar donde uno nace, sino de la capacidad de adaptarse, trabajar duro y nunca dejar de aprender.
¿Cuál considera que es su mayor fortaleza y debilidad?
Mi mayor fortaleza es la capacidad de transformar ideas en acción y mantener la constancia incluso en los momentos difíciles.
Mi mayor debilidad es la impaciencia. Siempre quiero que las cosas sucedan más rápido de lo que el tiempo permite. Con los años aprendí que crecer también exige respetar los procesos.
¿Con qué tecnología se lleva mejor y cuál le da pelea?
Me apasiona la inteligencia artificial y todas las tecnologías que ayudan a mejorar la productividad y la experiencia del cliente.
Si hay algo que todavía me desafía, son los procesos burocráticos que aún no lograron digitalizarse al ritmo que evoluciona la tecnología.
Un libro o podcast que todo ejecutivo debería leer o escuchar.
“Good to Great”, de Jim Collins.
Es un libro que demuestra que las empresas extraordinarias no nacen por casualidad, sino por liderazgo, disciplina y una cultura sólida.
¿Cómo describiría la situación actual de su rubro?
El retail está viviendo una de las transformaciones más grandes de su historia. Hoy ya no alcanza con vender productos. El consumidor busca experiencia, confianza, servicio y conexión con la marca. Quien no evolucione constantemente quedará atrás.
¿Cómo se relaciona con la IA y cómo cree que impactará en su rubro?
Utilizo inteligencia artificial todos los días para aprender, analizar información y acelerar procesos. Creo que la IA cambiará profundamente el comercio, desde la personalización de la experiencia del cliente hasta la gestión de inventarios y la toma de decisiones. Pero hay algo que ninguna tecnología reemplazará: las personas. La IA potenciará a quienes sepan usarla, pero el liderazgo, la creatividad y la capacidad de inspirar seguirán siendo humanos.
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