La reconstrucción de la avenida Avelino Martínez, en San Lorenzo, busca mejorar la circulación y resolver los históricos problemas de drenaje, y generar movimiento económico para los comercios de la zona. Con aproximadamente 280 trabajadores directos distribuidos en dos frentes de obra, el proyecto impulsa el consumo diario de alimentos, bebidas, medicamentos y materiales de construcción.
Jorge Echauri, fiscalizador del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) a cargo de la intervención, explicó que la presencia de las cuadrillas representa una oportunidad para los negocios instalados a lo largo de esta importante arteria. “Por la cantidad de personales que hay en la obra, vemos que hay muchos comercios de venta de comidas, de refrescos y también farmacias”, señaló en entrevista con InfoNegocios.
A ese movimiento se suman las compras de insumos que realizan las empresas contratistas. Según Echauri, también se procura adquirir materiales de construcción de proveedores de la zona, una dinámica que contribuye a mantener el dinero circulando dentro de la comunidad.
La obra está dividida en dos lotes. El primero se extiende desde Tres Bocas hasta la calle José Ortiz, con aproximadamente 3.500 metros de intervención, y está a cargo del Consorcio GS. En este frente trabajan alrededor de 200 personas de manera directa.
El segundo lote comprende el tramo desde la calle José Ortiz hasta la avenida del Agrónomo, también referida como Celaya, con unos 2.500 metros de extensión. La ejecución corresponde a la empresa EB, que cuenta con aproximadamente 80 trabajadores directos.
La presencia de estas cuadrillas sostiene una demanda cotidiana de productos y servicios, aunque el impacto comercial convive con las dificultades que generan temporalmente los desvíos y las restricciones de circulación. Echauri reconoció que algunos frentistas experimentan una reducción del movimiento habitual, por lo que pidió paciencia mientras avanzan las intervenciones.
Los trabajos comenzaron el 5 de mayo, luego de un periodo de revisión del proyecto que se extendió durante cuatro meses. El contrato establece enero de 2028 como fecha de finalización.
Hasta el momento de la entrevista, el fiscalizador informó que ya se habían terminado más de 1.000 metros de pavimento, distribuidos en aproximadamente 500 metros de cada lado. En esos sectores, la circulación ya se encuentra habilitada y las tareas se concentran en terminaciones, como veredas y limpieza.
“Lo que empezamos ya terminamos y ya le dejamos tranquilo al frentista”, explicó, al describir la modalidad de trabajo por tramos. La estrategia consiste en intervenir sectores específicos, completar las tareas previstas y habilitarlos progresivamente para reducir las molestias a vecinos y usuarios.
El cronograma también contempla medidas para anticiparse a las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño. Para sostener el ritmo de ejecución, las cuadrillas trabajan en doble turno y, cuando las condiciones lo permiten y las necesidades de avance lo requieren, también los sábados, domingos y feriados. No obstante, Echauri aclaró que no realizan trabajos nocturnos.
La reconstrucción integral abarca aproximadamente 5,95 kilómetros de la avenida, con una inversión superior a G. 242.000 millones y un plazo contractual de 24 meses. El proyecto contempla reemplazar el antiguo asfalto por pavimento de hormigón hidráulico de alta resistencia y construir galerías subterráneas para mejorar el drenaje pluvial.
El objetivo es solucionar los problemas históricos de inundaciones y acumulación de agua durante las lluvias intensas. Según Echauri, los resultados ya pueden observarse en los tramos terminados, donde destacó la ausencia de agua acumulada sobre la calzada.
Para mantener esos avances, el fiscalizador pidió la colaboración de vecinos y usuarios, especialmente para respetar la señalización, mantener a niños y mascotas alejados de las zonas de trabajo y evitar arrojar basura en los drenajes. La obstrucción de estos sistemas podría comprometer el funcionamiento de la infraestructura y el esfuerzo invertido en la obra.
La transformación de Avelino Martínez busca combinar mejores condiciones de circulación, mayor seguridad y una solución de fondo a los problemas de drenaje, mientras la actividad comercial acompaña el desarrollo de una intervención que tiene prevista su culminación contractual para enero de 2028.

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