Tacuary vuelve a primera de la mano de un novedoso sistema de gerenciamiento

En 2022 volverá a formar parte de la primera categoría del fútbol paraguayo el club Tacuary, luego de 10 años de ausencia, lapso en el cual, incluso, bajó a la tercera categoría. Uno de los pilares del éxito de la entidad de barrio Jara es su novedosa forma -al menos en Paraguay- de dirección: una empresa es la encargada de administrar el fútbol.

Tacuary obtuvo el tercer cupo que otorga la división Intermedia para el acceso a primera división. Apenas conocido el ascenso del equipo albinegro, se puso de resalto el modelo de gerenciamiento adoptado por el club a partir de julio. La empresa AX Capital, con sede en Dubái, se encargó de administrar, en conjunto con la comisión directiva del club, el departamento de fútbol.

El gerenciador designado por la empresa árabe fue el costarricense Carlos Avedissian, exarquero profesional de varios equipos ticos, es decir, un hombre conocedor del fútbol. El representante de AX Capital vive en Paraguay y maneja todo lo que tenga que ver con el fútbol de Tacuary. Pero no forma parte de la directiva del club.

¿Cómo llegó AX a Tacuary? El vicepresidente de la entidad, Guillermo Vera, relató que gracias a su actividad (es ingeniero eléctrico y tiene una consultoría que fiscaliza obras eléctricas para bancos internacionales) se puso en contacto con miembros de la empresa y los interesó en el gerenciamiento del club de barrio Jara.

Con el presidente de la institución Jorge Candia, se reunieron con los directivos de AX Capital y cerraron un acuerdo por cuatro años. La empresa árabe también administra otros clubes, como el Deportivo Español, de Argentina, además de otras instituciones del fútbol colombiano y qatarí, y poseen jugadores en equipos de Argentina, Colombia, España y Arabia.

Tacuary ya tuvo una experiencia similar con el empresario Francisco Ocampo, quien manejó el club de manera unipersonal por muchos años. Ahora el modelo es distinto. El gerenciador se encarga de pagar los sueldos de los jugadores, y elige qué atletas contratará el club, pero no forma parte de la comisión directiva, si bien las decisiones son compartidas con sus miembros.

“Ellos manejan la contratación de jugadores y del cuerpo técnico, pero es un trabajo en común. Hay consultas, pero ellos son los que deciden a quién contratar y a quién no”, explicó Vera. El pago de los premios también suele ser compartido cuando aumenta el pozo por objetivo logrado.

A cambio del manejo del fútbol del club, la empresa y la institución comparten los ingresos obtenidos por las transferencias de jugadores, pertenezcan a Tacuary o a la empresa los derechos federativos respectivos.

Esta temporada el club recibió de la APF G. 800 millones por los derechos de televisación. De esa suma, G 100 millones fueron destinados a la infraestructura de la institución y el resto fue un aporte al presupuesto de la entidad que, con los recursos inyectados por el gerenciamiento, alcanzó G 1.500 millones. El precio de volver a primera.

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