El desempeño estuvo impulsado principalmente por el dinamismo del sector servicios, acompañado por un sólido resultado del sector primario y, en menor medida, por la recuperación del sector secundario, especialmente las manufacturas.
En el sector primario, la expansión fue una de las más destacadas, con un crecimiento interanual de 7,2% y un acumulado de 6,3% al cierre de febrero. Este resultado estuvo explicado principalmente por una mayor producción agrícola, con incrementos en cultivos como soja, arroz, mandioca, caña de azúcar, poroto, girasol y tabaco. Sin embargo, la dinámica se vio parcialmente moderada por caídas en productos como maíz, algodón, sésamo y yerba mate.
Por su parte, la ganadería mostró un comportamiento mixto, con una reducción en el faenamiento de bovinos, aunque compensada en parte por el aumento en la producción de cerdos, aves, leche cruda y huevos.
En el sector secundario, el crecimiento fue de 3,0% interanual, con un acumulado de 0,9% en el bimestre. La construcción volvió a posicionarse como uno de los motores, impulsada por una mayor demanda de insumos, especialmente de origen nacional. En contraste, la generación de energía eléctrica registró una caída, aunque otros segmentos como la distribución de energía y el suministro de agua y saneamiento contribuyeron positivamente.
La industria manufacturera tuvo un crecimiento más moderado, de 0,7% interanual, reflejando avances en rubros como aceites, lácteos, bebidas, textiles y metales, aunque con caídas en carnes, químicos y maquinaria.
El sector servicios, en tanto, volvió a ser el principal sostén de la actividad, con un aumento de 3,3% interanual y un acumulado de 3,0%. Se destacaron los servicios de transporte, intermediación financiera, telecomunicaciones, inmobiliarios, hoteles y restaurantes, aunque con retrocesos en comercio y servicios gubernamentales.
Finalmente, el IMAEP que excluye agricultura y binacionales creció 3,9% interanual, reafirmando que el dinamismo económico se mantiene más allá de los factores tradicionales, con una expansión acumulada de 2,7% en el bimestre.
En conjunto, los datos reflejan un inicio de año con crecimiento moderado pero sostenido, donde servicios y agro continúan marcando el ritmo de la economía paraguaya.
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