El desempeño también ubica a la economía local entre las de mejor evolución en la región durante el primer trimestre. Según los datos difundidos por el BCP, el crecimiento supera al registrado por Perú (3,5%), Argentina (2,3%), Colombia (2,2%), Brasil (1,8%) y Uruguay (0,9%), mientras que Chile mostró una contracción de 0,5%.
Los sectores que empujaron el crecimiento
Desde el lado de la oferta, el principal impulso provino de los servicios, que crecieron 6,6%, acompañados por las manufacturas (6,0%), la construcción (5,6%), la agricultura (8,2%) y la distribución de energía eléctrica.
Dentro de los servicios sobresalieron actividades vinculadas al transporte, los servicios financieros, restaurantes y hoteles, electricidad y agua, servicios inmobiliarios y los servicios de información y validación, estos últimos asociados a la criptominería.
En manufacturas, el crecimiento estuvo explicado por una mayor producción de aceites, lácteos, azúcar, productos químico-farmacéuticos, papel, madera, minerales no metálicos, metales comunes, maquinaria y muebles, aunque algunos segmentos, como carnes, textiles y calzados, mostraron retrocesos.
La construcción, por su parte, continuó mostrando dinamismo gracias al avance de obras privadas y al mayor consumo de insumos como el cemento.
Consumo e inversión siguen sosteniendo la actividad
Desde la perspectiva del gasto, el crecimiento estuvo respaldado principalmente por el consumo privado, que aumentó 5,1%, reflejando una mayor demanda de bienes y servicios por parte de los hogares.
También contribuyó la formación bruta de capital, con una expansión de 3,7%, impulsada por inversiones en construcción y adquisición de maquinarias y equipos, mientras que las exportaciones netas y, en menor medida, el consumo público también aportó al resultado positivo.
En el caso del consumo del Estado, el incremento respondió principalmente al mayor gasto en remuneraciones del sector público.
El agro volvió a aportar
La agricultura registró un crecimiento de 8,2%, favorecida por una mayor producción de soja, caña de azúcar, mandioca, poroto, girasol y tabaco. No obstante, el resultado fue moderado por menores niveles de producción de maíz, algodón, sésamo y yerba mate.
En tanto, el conjunto de ganadería, forestal, pesca y minería avanzó 2,4%, gracias al mayor faenamiento de aves y cerdos, el incremento en la producción de leche y huevos y una mayor actividad minera, aunque el menor faenamiento de bovinos limitó un crecimiento aún mayor.
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