Con este resultado, el crecimiento acumulado entre enero y junio alcanzó 4,5%, mientras que el promedio móvil de tres meses se ubicó en 2,6%. El desempeño representa una mejora en el dinamismo de las ventas luego de la moderación observada durante los meses anteriores.
Según el informe del BCP, la expansión estuvo explicada principalmente por el comportamiento favorable de los sectores de servicios, comercio y manufacturas.
En el caso de los servicios, el desempeño positivo estuvo impulsado por las actividades vinculadas a los hogares, el sector inmobiliario, transportes, telecomunicaciones, servicios de información, restaurantes y hoteles. Sin embargo, el resultado fue parcialmente moderado por una disminución de las ventas de servicios a las empresas.
El comercio también acompañó el crecimiento del indicador. Entre las actividades con aumentos en sus ventas se destacaron el sector automotor, los productos químico-farmacéuticos, alimentos, productos para el equipamiento del hogar, prendas de vestir e insumos y productos agropecuarios.
En contrapartida, las ventas de combustibles y productos tecnológicos registraron comportamientos adversos durante junio.
La industria manufacturera, por su parte, mostró mayores ventas de productos químico-farmacéuticos, bebidas y tabacos, maquinarias y equipos —principalmente autopartes—, minerales no metálicos, lácteos, papel y productos del papel y madera.
El crecimiento industrial fue parcialmente compensado por menores ventas en segmentos como carnes, molinerías y panaderías, azúcar, textiles y prendas de vestir, cueros y calzados, además de metales comunes y productos metálicos.
Los datos de junio reflejan así una aceleración de la actividad comercial respecto de la moderación registrada previamente, con un desempeño positivo distribuido entre diferentes ramas de servicios, comercio e industria durante el cierre de la primera mitad del año.
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