La normativa establece la obligación de suministrar información detallada sobre transacciones con activos digitales, en el marco de un proceso más amplio de modernización del sistema tributario impulsado por la institución.
Según el documento oficial, estarán obligados a presentar una Declaración Jurada Informativa de Criptoactivos (DJI – Criptoactivos) los propietarios, administradores o responsables de plataformas que operen en el país, así como las personas físicas o jurídicas residentes en Paraguay que realicen operaciones por un monto anual superior a US$ 5.000, ya sea de manera individual o en conjunto.
La presentación será anual a través del sistema Marangatu, en el tercer mes posterior al cierre del ejercicio fiscal, debiendo registrarse previamente la obligación 959 – DJI Criptoactivos. La primera declaración corresponderá al ejercicio 2026 y deberá presentarse en marzo de 2027. El incumplimiento será sancionado con una multa de G. 1.000.000.
La información requerida incluye datos sensibles como el tipo de transacción, fecha y hora, volumen negociado, identificador único de la operación (hash), direcciones de origen y destino, así como el tipo de billetera digital empleada. La normativa alcanza a compras, ventas, intercambios cripto-cripto, tenencia, pagos en cripto, minería, staking, lending, yield farming, donaciones, herencias y operaciones con NFTs, incluso si las operaciones se realizan en exchanges del exterior o de forma peer-to-peer.
El director general de la DNIT, Óscar Orué, había anticipado esta resolución durante un evento organizado por la revista Forbes Paraguay, donde señaló que la medida responde a la necesidad de establecer un marco legal que impulse la inversión, pero garantice la transparencia.
La medida se enmarca en el cumplimiento de las recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), que desde 2019 exige a los países regular los criptoactivos como parte de la lucha contra el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo. Paraguay, como miembro de GAFILAT, avanza en esta línea para fortalecer su sistema antilavado y evitar mayores escrutinios internacionales.
Paralelamente, el país explora la minería institucional de Bitcoin mediante un acuerdo entre la ANDE y la empresa Morphware para reutilizar ASICs incautados en operativos contra la minería ilegal. Además, tres bancos locales esperan autorización del Banco Central del Paraguay (BCP) para operar como rampas fiat para empresas cripto, mientras que la Ley N.º 7572/2025 del Mercado de Valores ya contempla la emisión de securities utilizando infraestructura blockchain.
A pesar del reconocimiento sobre la necesidad de un marco jurídico, referentes del sector manifestaron su preocupación por el nivel de detalle exigido. Joaquín Morínigo, CEO de Cripto Py y activista digital, explicó que cada operación deberá informarse con fecha y hora, identidad de los participantes o dirección de wallet, tipo de criptoactivo, red utilizada, cantidad exacta hasta diez decimales, valor en dólares, comisiones, gas fees y hash de la transacción.
“El problema es que la DNIT quiere saber todos los criptos que una persona tiene. Es mucha información sensible”, señaló Morínigo, advirtiendo sobre riesgos de seguridad. “Ya hubo casos en Francia, por ejemplo, de funcionarios de la oficina de impuestos que vendieron información de contribuyentes que tienen criptomonedas y que derivaron en robos”.
El activista también recordó la falta de armonización institucional. Contó que el BCP sostiene que los criptoactivos no son moneda, mientras que la Superintendencia de Valores considera que las monedas no tienen valor. Según Morínigo, el BCP estaría preparando un decreto para regular el negocio que se haría público en abril.
Mientras países como Estados Unidos solo obligan a declarar criptoactivos cuando se realiza una operación de venta, en Paraguay la tendencia apunta a una mayor transparencia, con todos sus riesgos asociados. La DNIT, por su parte, podrá requerir información adicional en el marco de sus facultades de control, verificación y fiscalización.
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