La avicultura paraguaya acelera sus inversiones con un impulso financiero histórico. La Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) aprobó créditos por US$ 24,93 millones para el sector hasta septiembre de 2026, un monto que representa casi ocho veces lo registrado durante todo el año pasado y marca el mayor nivel de financiamiento destinado a esta actividad desde el inicio de las operaciones de la institución.
En sus 20 años de actividad crediticia, la AFD acumuló US$ 51,35 millones en aprobaciones para el rubro avícola. Esto significa que, en apenas nueve meses de 2026, destinó recursos equivalentes al 48,5% de todo lo aprobado históricamente para la actividad.
“Es muy notorio el salto respecto del año pasado. Realmente son números bastante importantes y es un sector que estamos apoyando con mucha fuerza”, señaló Juan García, gerente de Clientes y Mercados de la AFD, en conversación con InfoNegocios.
En 2025, las aprobaciones para el sector rondaron los US$ 3,5 millones. Para el cierre de este año, el ejecutivo estimó que, si se mantiene el ritmo de colocaciones, el financiamiento podría acercarse a los US$ 30 millones.
Los recursos se canalizan mediante bancos, cooperativas y financieras, que otorgan los créditos a los productores y a las empresas. Las inversiones financiadas abarcan distintas etapas de la cadena, desde material genético y matrices ponedoras hasta la construcción y modernización de galpones con equipamiento tecnológico.
Uno de los factores que impulsa las colocaciones es el acceso a productos financieros vinculados con inversiones verdes, que ofrecen tasas diferenciadas para proyectos que permitan ahorrar energía.
“Nosotros diseñamos ese producto porque también eso nos permite conseguir fuentes de fondeo específicas y muchas veces esas fuentes de fondeo vienen aparejadas con una buena tasa de interés”, explicó García.
En la práctica, estos instrumentos pueden utilizarse para financiar el equipamiento de galpones de engorde de pollos que contribuya a reducir el consumo energético. El objetivo es mejorar la eficiencia de las instalaciones, optimizar el uso de los recursos y aumentar la productividad.
La AFD trabaja bajo un esquema de banca de segundo piso, por lo que diseña productos financieros y canaliza los fondos a través de instituciones intermediarias, que finalmente ofrecen el crédito al cliente.
El impacto de las inversiones trasciende las instalaciones productivas. Según los datos de la AFD, los proyectos financiados generaron y sostuvieron más de 2.600 puestos de trabajo en Central, Caaguazú, Paraguarí, Itapúa, Cordillera, Alto Paraná, Boquerón, Presidente Hayes y Asunción.
El financiamiento también acompaña el modelo de integración que caracteriza a buena parte de la actividad: las granjas producen para abastecer a empresas industriales que procesan y comercializan los productos avícolas. Por eso, ampliar la capacidad de los productores resulta fundamental para sostener el crecimiento de toda la cadena.
García mencionó a La Blanca, conocida por su marca Pechugón, entre las empresas industriales vinculadas al desarrollo del sector, y destacó la importancia de las inversiones privadas que requieren una mayor capacidad de producción de las granjas integradas.
En paralelo, el sector agroganadero representa aproximadamente entre el 11% y el 12% de la cartera crediticia de la AFD, según el ejecutivo.
El crecimiento del financiamiento coincide con la apertura de nuevos destinos internacionales para los productos avícolas paraguayos, entre ellos Emiratos Árabes Unidos, Singapur, Taiwán y Filipinas. La llegada de inversiones privadas y la ampliación de la capacidad productiva acompañan esta búsqueda de oportunidades comerciales.
El desafío consiste en responder a una demanda creciente con instalaciones más eficientes, mayor productividad y una cadena de abastecimiento capaz de sostener el desarrollo del negocio.
Con una proyección de financiamiento cercana a los US$ 30 millones para el cierre de 2026, la AFD apunta a mantener el impulso de las inversiones avícolas, en un escenario en el que la modernización de las granjas y el acceso a nuevos mercados pueden ampliar las oportunidades para productores e industrias.
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