“Quisimos ser los primeros en San Bernardino. Soñábamos con algo innovador y cercano a la gente, un sushi fresco, preparado al momento y pensado en el bienestar de cada cliente”, recordó Cinthia, propietaria de la marca.
El nombre Eco Sushi no fue casual. “En aquel tiempo comenzaba a tomar fuerza lo ecofriendly y nos encantó que nuestra marca representara esa nueva era. Para nosotros, Eco significa frescura, naturalidad y cercanía con el cliente”, explicó.
Esa filosofía se mantiene intacta hasta hoy, pues cada pieza se prepara en el momento y el comensal puede modificarla según su gusto o necesidad: ya sea retirar el queso para los intolerantes a la lactosa o reemplazar algún ingrediente.
La creatividad siempre fue parte de la identidad de Eco Sushi. De esa búsqueda surgieron propuestas como la Sushi Burger o el Sushi Keto, pensadas para adaptarse a nuevas tendencias y estilos de alimentación. “Siempre pensamos en el bienestar de cada cliente. Queremos que disfruten, sin importar la dieta que sigan”, señaló Cinthia.
Si hay un clásico que conquistó a los clientes es el Baires Roll, el más vendido desde los inicios, aunque no es el único éxito: los ceviches de Eco Sushi también son altamente demandados y tienen una historia especial detrás, ya que la receta fue compartida por el reconocido chef paraguayo Chapori, quien colaboró con la marca.
“San Ber representa el inicio de la marca. Cada verano volvemos porque ahí nació nuestra historia, y muchos de los clientes que nos acompañan desde el primer día siguen fieles hasta hoy. Siempre estaremos agradecidos”, comentó la propietaria.
Consolidada hoy en Asunción y San Bernardino, la marca mira hacia adelante con ambición. “Estamos abiertos a propuestas de expansión, y la idea de franquiciar está muy presente. Nuestro sueño es estar en cada zona del país para que más familias y personas disfruten de nuestras exquisiteces”, afirmó.
Según la fundadora, el consumo de sushi en Paraguay vive un momento de auge. “Hoy están muy de moda las fusiones nikkei y las innovaciones, pero el sushi clásico nunca perdió su lugar. Siempre hay un público que lo busca y lo aprecia”, agregó.
Con apenas 33 años, Cinthia, argentina residente en Paraguay desde hace una década, proyecta el futuro con entusiasmo: “En cinco años esperamos estar presentes en todo el país, seguir innovando y, sobre todo, mantener lo que nos hace únicos: la frescura y la calidad que nos acompañan desde el primer día”.
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