“Yo estudié cocina, pero después, por cosas de la vida, tomé otro rumbo y me dediqué a otras cosas. El nombre específicamente es porque yo soy boliviano, mi mamá es boliviana, mi papá es paraguayo y mi mamá también cocina. Ella trabaja con gastronomía, pero más con gastronomía típica boliviana. Siempre desde niño me decían Bolí, se me sigue diciendo Bolí, y Karu por meter también una palabra en guaraní”, contó Luis Franco.
Hoy, Karu Bolí trabaja con empanadas, desmechados, smash burgers y salsas caseras de “La Maio”, su marca propia, con una agenda que puede alcanzar unos siete eventos por fin de semana.
De las empanadas al catering
El producto comenzó a venderse al público y luego aparecieron pedidos para fines de fiesta, casamientos y celebraciones de 15 años, lo que llevó al emprendimiento a ingresar progresivamente al segmento de eventos.
El siguiente paso surgió casi de manera casual. En una reunión, una compañera le pidió a Franco que preparara desmechado. Aunque todavía no ofrecía ese producto, decidió probar. El resultado terminó convirtiéndose en una de las principales líneas de negocio de Karu Bolí.
Actualmente, el servicio de desmechado es uno de los productos con mayor salida, especialmente durante los fines de semana. La propuesta incluye vacío, bondiola y pollo, acompañados por distintas opciones de salsas, y puede contratarse para eventos de entre 18 y 150 personas.
“También tenemos empanadas de vacío, bondiola y jamón y queso, además de smash burgers. Todas son elaboradas de manera casera y sin conservantes, con el objetivo de mantener un producto fresco y natural. Probé poniendo conservantes realmente en mi producto, pero no me gustó cómo quedaban”, explicó Franco.
Karu Bolí trabaja principalmente mediante delivery y take out desde su taller de producción, ya que actualmente no cuenta con un local gastronómico abierto al público para consumo en el lugar.
La demanda se mantiene durante toda la semana, aunque los pedidos más grandes se concentran en los fines de semana. Con la llegada de septiembre, además, comienza uno de los momentos más importantes del año para el negocio.
“Septiembre, octubre y noviembre. Diciembre ni qué decir, son las temporadas más altas para todo lo que es este rubro”, señaló.
En los períodos de mayor movimiento, Franco estima que pueden manejar seis o siete eventos grandes por fin de semana, además de otros pedidos durante la semana, lo que lleva el volumen a alrededor de 40 eventos mensuales.
Para atender reuniones más pequeñas, Karu Bolí también desarrolló formatos de combos. El combo de empanadas cuesta G. 280.000 e incluye 24 unidades, chimichurri y picante, mientras que el combo de desmechado ronda los G. 340.000, con opciones de rellenos, panes y cuatro salsas.
“Siempre prefiero que la gente se quede satisfecha y que le sobre para comer al día siguiente, antes que le quede muy justo para el día del evento”, resumió Franco.
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