Según el consultor empresarial y gastronómico, Oscar Chamorro Lafarja, Kessel se presenta como un lugar ideal para disfrutar, relajarse y vivir experiencias memorables en compañía de amigos y familia. Con una respuesta inmediata por parte del público, la apertura fue un éxito rotundo.
"Desde el primer día sentimos que San Bernardino era el lugar ideal para expandirnos. Queríamos ser parte del movimiento veraniego de esta ciudad, un punto de encuentro natural para las personas durante esta temporada. Nos propusimos ofrecer un espacio donde los clientes encuentren buena comida, un ambiente relajado y la oportunidad de compartir momentos inolvidables. La recepción ha sido increíble, y eso nos motiva a seguir creciendo junto a la ciudad”, aseguró.
El menú de Kessel está diseñado para satisfacer todos los gustos, ofreciendo desde clásicos reinventados hasta opciones innovadoras. Según Chamorro Lafarja, la clave está en la frescura de los ingredientes y la creatividad en cada preparación.
"Nos enfocamos en una propuesta fresca y variada. Las empanaditas y las marineritas son nuestras especialidades, y realmente han sido un éxito desde el primer día. Queríamos que la comida sea sabrosa, fácil de compartir y memorable. Además, incluimos sushi en nuestro menú, lo que aporta un toque diferente y atractivo, especialmente para quienes buscan opciones más ligeras y modernas”, acotó.
Acompañando esta oferta culinaria, Kessel cuenta con una selección de bebidas que incluye cervezas cuidadosamente seleccionadas, refrescos y una variedad de tragos clásicos. Todo está pensado para complementar la experiencia gastronómica y crear un ambiente ideal para disfrutar del verano.
El concepto es claro, un lugar donde las personas puedan desconectarse, relajarse y disfrutar de buena comida sin complicaciones. "Queremos que sea un lugar donde la gente pueda venir en bermudas, con zapatillas, y sentirse completamente a gusto. No buscamos formalidades, sino crear un ambiente donde todos, desde familias hasta grupos de amigos, se sientan bienvenidos. La idea es que sea un espacio para desconectarse, para dejar las preocupaciones atrás y simplemente disfrutar del momento”, mencionó el experto.
El diseño del lugar refuerza esta visión, con una decoración moderna, pero relajada, ideal para el entorno de San Bernardino, mientras que el nombre "Kessel" tiene un origen especial y lleno de historia, Chamorro Lafarja explicó que proviene de una cervecería artesanal que decidieron transformar y reinventar, manteniendo el espíritu artesanal como parte de su identidad.
"Decidimos conservar el nombre como una forma de honrar esa tradición, pero con un enfoque renovado. Hoy, Kessel es mucho más que una cervecería, es un espacio que combina lo mejor de la gastronomía con un ambiente cálido y una atención al detalle que hace que cada visita sea especial”, añadió.
Lo que diferencia en el panorama gastronómico de San Bernardino es su enfoque en la experiencia del cliente. Desde el ambiente relajado hasta la calidad de los platos, cada aspecto está diseñado para crear momentos memorables. "Nos esforzamos por ofrecer algo más que una comida; queremos que las personas se lleven una experiencia completa. Desde la atención personalizada hasta la frescura de los ingredientes, cada detalle cuenta. No buscamos ser solo un restaurante más, sino un lugar donde la gente quiera volver porque se siente cómoda, bien atendida y siempre encuentra algo que le sorprenda”, señaló.
"Si están en San Bernardino, Kessel es una parada obligatoria. Es un lugar pensado para disfrutar, relajarse y compartir buenos momentos con las personas que más importan. Queremos que cada visita sea especial, que encuentren un ambiente donde se sientan como en casa y disfruten de una propuesta gastronómica de calidad. Los esperamos con los brazos abiertos”, concluyó.
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