Aunque el invierno ya avanza, el llamado “veranillo de San Juan” trajo jornadas más cálidas, un escenario ideal para que el matcha frío vuelva a cobrar protagonismo entre quienes buscan una alternativa diferente al café tradicional.
Pero el fenómeno va mucho más allá de la estética. Elaborado a partir de hojas de té verde finamente molidas, el matcha es reconocido por aportar energía de forma gradual gracias a su contenido natural de cafeína, evitando los picos bruscos asociados a otras bebidas energéticas. Además, se le atribuyen beneficios como favorecer la concentración, contribuir al sistema inmunológico, apoyar la salud cardiovascular y brindar una mayor sensación de saciedad.
Cada vez más cafeterías paraguayas incorporan propuestas que van desde las versiones clásicas hasta preparaciones que combinan el matcha con la pastelería y las bebidas de autor.
Una de ellas es La Onda Fit, que apuesta por el Protein Matcha Latte, una bebida pensada para quienes buscan complementar una alimentación saludable. La propuesta combina el tradicional polvo de té verde con proteínas.
Por su parte, Loint Café amplió la experiencia más allá de las bebidas. Además de su tradicional Matcha Latte, el local incorporó postres como el Matcha Cheesecake y una preparación elaborada con matcha ceremonial y agua de coco fresca, una combinación ligera y refrescante que apunta a quienes buscan sabores naturales.
Juan Valdez también sumó esta tendencia a su carta con distintas versiones de Matcha Latte caliente, en tamaños pequeño, mediano y grande.
Para quienes desean una experiencia completamente dedicada, Matcha Mía construyó toda su propuesta gastronómica alrededor de este ingrediente. Su menú incluye bebidas frías y calientes, además de opciones de pastelería como la Torta Vasca de Matcha y el Iced Chai Matcha Latte, elaborado con matcha premium y una preparación que busca resaltar el aroma y la intensidad característica del producto.
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