En conversación con InfoNegocios, Rodrígues explicó que Paraguay atravesó un proceso de modernización normativa clave tras casi dos décadas de vigencia de la Ley 2051/03. La promulgación de la Ley 7021/22, “De Suministro y Contrataciones Públicas”, incorporó herramientas que simplificaron los procedimientos y ampliaron la participación de sectores estratégicos de la economía, en especial de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).
“Es normal que las compras públicas sean observadas como procesos complejos o riesgosos, podemos encontrar llamados muy importantes con pliegos muy complejos, pero también llamados a licitación para compras menores”, señaló. Según explicó, las entidades del Estado estructuran sus procesos de compra en función del monto estimado, lo que genera desde licitaciones de gran envergadura, con pliegos técnicos complejos, hasta llamados de menor cuantía, subastas electrónicas, convenios marco o la inclusión de productos en la Tienda Virtual de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP).

El Estado como cliente: volumen, previsibilidad y reglas claras
Uno de los aspectos que Rodrígues destaca desde una lógica de negocio es que el Estado sigue siendo uno de los mayores demandantes de bienes y servicios del país. A diferencia del mercado privado, las compras públicas cuentan con reglas preestablecidas, procedimientos reglados y presupuestos previamente asignados, lo que ofrece previsibilidad a los proveedores que conocen el sistema y cumplen con sus exigencias.
Mipymes: oportunidades que ya se reflejan en cifras
La participación de las mipymes en las compras públicas es uno de los puntos centrales del nuevo esquema normativo. De acuerdo con datos difundidos por la DNCP, el 49,5% de las adjudicaciones realizadas en 2025 fueron otorgadas a este segmento empresarial, un indicador que refleja el impacto concreto de las políticas de inclusión.
Rodrígues explicó que esta tendencia se ve reforzada por la figura de la Licitación de Menor Cuantía, prevista en el artículo 34 de la Ley 7021/22, aplicable a compras inferiores a 5.000 jornales mínimos y reservada preferentemente para mipymes. A esto se suma la posibilidad de participar en convenios marco, una herramienta que permite generar ventas recurrentes mediante la Tienda Virtual del Estado.
El error más frecuente y una herramienta poco utilizada
Desde el punto de vista legal, Rodrígues fue claro al identificar el error más común de las empresas: la presentación de ofertas que no cumplen el 100% de los requisitos exigidos en el Pliego de Bases y Condiciones (PBC). “Si la oferta no se ajusta al PBC, será descalificada por la convocante”, advirtió.
En este contexto, resaltó una herramienta clave que muchas empresas desconocen: la posibilidad de presentar protestas ante la DNCP cuando los pliegos incluyan exigencias contrarias a la ley o que limiten la competencia. Este mecanismo, previsto en la Ley 7021/22, suspende la licitación hasta que la autoridad se expida, fortaleciendo la seguridad jurídica del proceso.
Preparación y formalidad: la base para competir
Antes de decidir participar en una licitación, Rodrígues recomienda analizar en detalle los requisitos legales, financieros y técnicos del llamado. Esto incluye la acreditación de la representación legal, la existencia jurídica del oferente, la capacidad financiera y la experiencia exigida.
Un paso indispensable es la inscripción en el Registro de Proveedores del Estado, requisito obligatorio para participar en cualquier contratación pública. Además, destacó el valor de las guías y capacitaciones online disponibles en la DNCP, que permiten a las empresas comprender mejor el funcionamiento del sistema.
Compras públicas y desarrollo económico
Finalmente, Rodrígues sostuvo que potenciar la participación de las mipymes debe ser uno de los principales objetivos de la DNCP. Para ello, consideró fundamental una alianza con el sector privado basada en capacitaciones, charlas temáticas, ruedas de negocios y consultorías. “La contratación pública es el mecanismo más relevante para potenciar el crecimiento de las mipymes, ampliar las opciones de venta y generar empleo formal”, concluyó.
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