En conversación con InfoNegocios, el presidente de la Conacom, Eduardo Barros, explicó que la situación debe entenderse en dos planos distintos: por un lado, el proceso formal de notificación de concentración y, por otro, el deber de los agentes económicos de colaborar con los requerimientos de información de la institución.
“Cuando hay operaciones de fusiones o compra-venta de empresas donde existe un cambio de control y estas concentraciones superan ciertos umbrales, están obligadas a notificar a la Conacom”, señaló. Ese fue el caso de Super Box, que adquirió Todo Carne —firma que opera la cadena Los Jardines— y cuya operación fue sometida al análisis correspondiente.
Barros detalló que, dentro de ese procedimiento, la Conacom envía pedidos de información a distintos actores del mercado: competidores, proveedores y otros agentes económicos que puedan aportar datos relevantes para evaluar el impacto de la operación en la competencia.
“Para estructurar el mercado, para ver cuáles serían las incidencias en la competencia, para entender cómo podría verse afectado ese mercado, la Conacom recurre a los demás actores y agentes”, explicó.
Fue en ese contexto donde algunas firmas no respondieron a los requerimientos realizados por la Dirección de Investigación. “Es simplemente por no responder las notas, las preguntas que la Conacom les hizo a estos actores”, aclaró el titular del organismo.
La sanción aplicada se basa en el incumplimiento del deber de colaboración previsto en la Ley 4956/2013 de Defensa de la Competencia. Según indicó Barros, las multas pueden llegar aproximadamente hasta los 30 millones de guaraníes por agente económico, dependiendo de las circunstancias, como retrasos o presentación extemporánea de la información.
“Son multas pequeñas, entre comillas, porque lo que se busca es la información. Es como una llamada de atención”, sostuvo. Y agregó que el pago de la multa no exime de la obligación de cumplir con el requerimiento: la información igualmente debe ser entregada.
El presidente de la Conacom fue enfático en señalar que no existen indicios de conductas anticompetitivas en este caso. “No, no, no, es simplemente por no responder las notas”, reiteró, diferenciando esta situación de otros antecedentes en los que sí se aplicaron sanciones millonarias por abuso de posición dominante.
Respecto a la operación de concentración en sí, Barros confirmó que ya fue aprobada sin condicionamientos. “Ya salió la aprobación. Está en la página de la Conacom”, indicó. Asimismo, aseguró que, de haberse detectado riesgos para la competencia, la operación podría haber sido autorizada con condiciones o incluso rechazada.
En ese sentido, la autoridad concluyó que la decisión envía un mensaje claro al mercado: la importancia de cumplir en tiempo y forma con los requerimientos del regulador. “La información le ayuda a la Conacom a hacer un mejor análisis que, al final, afecta a todo el mercado”, afirmó.
Así, mientras la adquisición de Los Jardines por parte de Super Box avanza sin trabas regulatorias, la sanción funciona como recordatorio para los actores económicos sobre la obligación de colaborar con la autoridad de competencia.
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