Electromovilidad nacional: más de 3.000 vehículos ya circulan y el desafío es la reglamentación

(Por NL) Hace unos años, hablar de autos eléctricos en Paraguay sonaba muy lejano. Hoy, la escena cambió drásticamente ya que hay más de 27 marcas que ofrecen modelos en el país y ya circulan cerca de 3.000 unidades. La tendencia es clara: la movilidad eléctrica dejó de ser una rareza para convertirse en una realidad creciente.

Quien lo afirma es Javier Díaz, presidente y fundador de la Asociación Paraguaya de Vehículos Eléctricos, una organización nacida en 2017 cuando apenas tres pioneros (entre ellos él) se animaron a dar el salto. “La finalidad de la asociación es difundir los beneficios que traen los vehículos eléctricos a la ciudadanía, a la economía, al medio ambiente y al desarrollo del país”, resume.

El mercado local pasó de la curiosidad a la adopción. Según Díaz, la variedad de oferta (80 modelos disponibles) y la caída de prejuicios han impulsado este crecimiento exponencial. “Muchos ciudadanos están perdiendo el miedo y están tomando conciencia, están viendo las ventajas de tener un vehículo eléctrico”, destaca.

Entre esas ventajas sobresale el ahorro. La carga de un vehículo eléctrico cuesta una fracción de lo que implican los combustibles fósiles y, además, el mantenimiento es menor porque el motor eléctrico tiene menos partes móviles. A eso se suma un valor estratégico para el país: Paraguay produce su propia energía renovable, principalmente hidroeléctrica.

“La electromovilidad para el Paraguay es una bendición. Nos regala la posibilidad de que los ciudadanos de este país puedan moverse con la propia energía que produce su país”, enfatizó el presidente de la APVE.

Más allá del usuario individual, Díaz insiste en que el gran salto debería darse en el sector público y en las flotas empresariales. Los motivos no son solo económicos: “La electromovilidad elimina la corrupción porque el sistema de carga de los vehículos eléctricos tiene total trazabilidad. No se puede robar electrones, pero sí litros de combustible”, explica.

Según él, gobiernos en todo el mundo ya están cambiando sus flotas para mejorar la eficiencia, ahorrar millones en combustible y garantizar transparencia. En Paraguay, asegura, la oportunidad está servida: “Es un valor estratégico de altísimo impacto que el Estado debe aprovechar”.

Aunque existe una ley de movilidad eléctrica vigente, aún falta su reglamentación. Ese vacío impide que los beneficios se apliquen plenamente y limita el crecimiento del sector. “Estamos intentando trabajar con el Poder Ejecutivo en la reglamentación, que aún no está siendo aplicada como corresponde”, lamentó Díaz.

Desde la Asociación, el rol fundamental es asesorar a instituciones públicas y privadas que quieran dar el salto y abrir espacios de intercambio entre usuarios. De hecho, gran parte de la comunidad se mantiene conectada a través de un grupo de WhatsApp donde comparten dudas, experiencias y recomendaciones.

Uno de los temas que más inquieta al potencial usuario es dónde y cómo cargar el vehículo. Díaz lo explica con calma pedagógica: existen tres niveles de carga.

Nivel 1: enchufar el auto como si fuera un celular, en cualquier toma hogareña. Es el más lento.

Nivel 2: cargadores residenciales, generalmente instalados en garajes particulares, con tiempos que van de 4 a 8 horas.

Nivel 3: los cargadores rápidos, capaces de completar la batería en 30 minutos a una hora, dependiendo del modelo.

En Paraguay ya existen alrededor de 40 cargadores rápidos instalados por empresas como Automotor, Diesa, Evergo entre otros, distribuidos en distintos puntos del país. “Las inversiones privadas están ayudando a construir una red que da confianza al consumidor”, comenta Díaz.

El presidente de la Asociación Paraguaya de Vehículos Eléctricos se muestra optimista. La tendencia global empuja hacia la descarbonización del transporte, y Paraguay tiene condiciones únicas: energía limpia, costos competitivos y un mercado joven en crecimiento.

“Queremos consolidar a la electromovilidad como una política de Estado y una oportunidad para toda la ciudadanía. Estamos con las puertas abiertas a las instituciones públicas y privadas que quieran acelerar este cambio”, concluye Javier Díaz.

En un país que produce más energía de la que consume, el desafío ya no es tecnológico: es cultural y político. El futuro eléctrico está en marcha.

Tu opinión enriquece este artículo:

Plan Nacional de Desarrollo 2050: ¿por qué se habla de mayor articulación con el sector privado y de reformas desafiantes?

Nuestro país avanza hacia una mayor exposición internacional. El crecimiento de la inversión extranjera, el avance exportador, la mejora de la imagen país y la obtención del segundo grado de inversión empiezan a modificar la conversación sobre el futuro económico. Detrás de esos indicadores aparece el desafío de cómo transformar ese crecimiento en un proceso sostenido de desarrollo a largo plazo.

El proyecto de € 100 millones que se hundió y la lección que deja para quienes invierten en el país

(Por NL) Paraguay se consolidó en los últimos años como uno de los destinos elegidos por inversores extranjeros y nacionales que buscan desarrollar proyectos, adquirir tierras o resguardar su patrimonio. Sin embargo, cuando las bases jurídicas no están bien construidas desde el inicio, incluso los emprendimientos más ambiciosos pueden terminar envueltos en largos litigios y pérdidas millonarias. 

Marketing al ritmo de la Albirroja: qué pueden hacer las marcas sin arriesgarse a reclamos de la FIFA

(Por NL) Sin lugar a dudas, la clasificación de Paraguay al Mundial 2026 desató una ola de entusiasmo que ya comenzó a sentirse mucho más allá de las canchas, con comercios, restaurantes, bancos, marcas de consumo masivo y distintos emprendimientos que empiezan a diseñar promociones, campañas y acciones vinculadas al fenómeno de la Albirroja. Sin embargo, en medio de la euforia futbolera existe una línea que las empresas deben conocer sí o sí sobre la protección de los derechos comerciales y de propiedad intelectual de la FIFA.