La demora en la difusión del ranking no es menor. En un escenario donde se comercializan más de 1.500 modelos en todo el mundo, la recolección de cifras confiables exige cruzar registros oficiales, reportes de fabricantes y estadísticas de asociaciones sectoriales. El resultado es un mapa preciso del consumo automotor global, que permite identificar no solo a los modelos más vendidos, sino también las tendencias estructurales del negocio.
En ese contexto, el Toyota RAV4 se posicionó como el vehículo más vendido del mundo, con 1,18 millones de unidades, desplazando por segundo año consecutivo al histórico Corolla. El dato no sorprende: el SUV mediano creció un 11% interanual y refleja la preferencia del consumidor por vehículos versátiles, familiares y adaptables tanto al uso urbano como suburbano. Muy cerca quedó el Tesla Model Y, con 1,18 millones de unidades, aunque con una leve caída del 3% respecto al año anterior, señal de cierto amesetamiento en la demanda global de vehículos eléctricos.
El predominio de los SUV es contundente. Los cuatro primeros puestos del ranking corresponden a este segmento y, dentro del Top 10, seis modelos responden a esta categoría. El Toyota Corolla Cross, con 859.000 unidades y un crecimiento del 18%, se ubicó tercero y se consolidó como el segundo modelo más vendido de la marca japonesa. Le siguió el Honda CR-V, con 854.000 unidades, que continúa siendo el principal pilar comercial de Honda, especialmente en Estados Unidos y Asia.
Recién en el quinto lugar aparece el primer vehículo que no es un SUV. Se trata del Toyota Corolla, el sedán más vendido del mundo, que alcanzó 704.000 unidades pese a una caída del 12% interanual. Más que una pérdida de competitividad del modelo, el retroceso refleja la contracción global del segmento de los sedanes frente al avance sostenido de los utilitarios deportivos.
Las pick-ups, por su parte, mantienen un rol clave en el negocio automotor global. La Toyota Hilux volvió a liderar el segmento de camionetas medianas con 617.000 unidades, a pesar de una baja del 15%, impulsada por su fuerte presencia en América Latina, Asia y Oceanía. En tanto, la Ford F-150, con 595.000 unidades, se mantuvo como la pick-up full size más vendida del mundo, un fenómeno estrechamente ligado al peso del mercado estadounidense.
El ranking se completa con modelos que aún conservan relevancia entre quienes priorizan los sedanes de mayor porte. El Toyota Camry registró 593.000 unidades y sigue siendo un referente en Estados Unidos, Canadá y Japón. En el terreno eléctrico, el Tesla Model 3 logró un crecimiento del 10% y alcanzó 560.000 unidades, compensando parcialmente la desaceleración del Model Y. Cierra el Top 10 el Nissan Sentra, con 544.000 unidades, el modelo que más creció en términos porcentuales, impulsado por su desempeño en Estados Unidos y México.
Un dato que no pasa desapercibido es la ausencia de marcas chinas entre los diez modelos más vendidos del mundo. Recién a partir del puesto 11 aparecen vehículos de BYD, que comienza a ganar terreno con fuerza, aunque todavía sin romper el liderazgo de las automotrices tradicionales.
El ranking de Car Industry Analysis confirma así un mercado en plena transformación con los SUV en expansión, eléctricos con crecimiento más moderado y fabricantes históricos, como Toyota, que logran adaptarse sin perder volumen ni liderazgo.
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