Rodrigo Ramírez, encargado del área comercial del negocio, explicó que la idea nació al observar que muchas veces las personas postergan el mantenimiento de sus vehículos no necesariamente por falta de dinero, sino por falta de tiempo.
“Se hizo un estudio de mercado y se vio que muchas veces la falta de realización del mantenimiento no es por un factor económico, sino por un factor de tiempo”, comentó.
A partir de esa necesidad, el equipo se capacitó y se organizó para llevar parte de sus servicios hasta la casa o el lugar de trabajo de sus clientes. Así, tareas como el cambio de aceite y de filtros pueden realizarse sin que el propietario tenga que reorganizar toda su jornada para acercarse al taller.
Del cambio de aceite a la revisión de otros componentes
El servicio a domicilio no se limita al cambio de aceite del motor. San Cayetano también verifica otros componentes del vehículo durante el mantenimiento, como los amortiguadores y el sistema de frenos, para detectar si necesitan atención.
El procedimiento comienza con la identificación de los filtros que utiliza cada modelo y la preparación de un presupuesto, teniendo en cuenta las características del vehículo y los productos que requiere. Una vez realizado el mantenimiento, el equipo revisa otros elementos y comunica al cliente si encuentra algo que conviene cambiar.
“Le indicamos al cliente: está tu mantenimiento, pero esto nos percatamos de que le hace falta al vehículo y, cuando pueda, usted nos puede llamar para venir a hacerlo acá, o hay cosas que solamente hacemos en el taller”, explicó Ramírez.
La posibilidad de realizar otros trabajos a domicilio depende del vehículo y de la complejidad de la intervención. Por eso, no todos los servicios pueden hacerse fuera del establecimiento, aunque el equipo busca alternativas para ayudar al cliente siempre que sea posible.
¿Cuánto cuesta el servicio a domicilio?
El costo depende del mantenimiento requerido, de los productos necesarios y de la distancia hasta el lugar donde se encuentra el vehículo. El desplazamiento se cobra por separado y, según explicó Ramírez, puede representar entre G. 50.000 y G. 100.000 para las zonas más alejadas.
Entre los puntos a los que llegan habitualmente se encuentran Trinidad, San Lorenzo, Ñemby y Lambaré. También reciben consultas de clientes de otras ciudades, aunque la distancia puede hacer que el servicio deje de ser conveniente económicamente.
El local está ubicado sobre la avenida La Victoria, en Asunción, y el negocio cuenta con 25 años de trayectoria. Su propietario, Berlín Villasanti, tomó las riendas de la empresa tras el fallecimiento de su padre y comenzó a incorporar nuevas prácticas y capacitaciones. Según Ramírez, Villasanti se especializó en mantenimiento de cajas y cuenta con certificaciones avaladas por Colpin Paraguay, mientras que el equipo continúa adquiriendo conocimientos.
Un servicio basado en la confianza
Más allá de resolver la falta de tiempo, desde el taller señalan que buscan que el cliente tenga claridad sobre el estado de su vehículo y los trabajos que realmente necesita. La intención es evitar cambios innecesarios y explicar qué reparaciones conviene hacer de inmediato y cuáles pueden esperar.
“Tenemos clientes y les explicamos, les mostramos: mirá, esto hay que cambiar, esto no hace falta, esto puede esperar hasta el próximo mantenimiento”, relató Ramírez.
Para el equipo, esa transparencia forma parte de la atención. “Lo primordial para nosotros es que el cliente siempre salga satisfecho”, afirmó, y resumió la filosofía del negocio en dos aspectos: el buen trabajo y la honestidad.
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