Las estimaciones parten de los costos que registró el Mundial 2026, organizado en Estados Unidos, México y Canadá. Un aficionado que asistió a varios partidos de la fase de grupos necesitó alrededor de US$ 7.850, una cifra que incluyó boletos, alojamiento, alimentación y transporte. Solo los gastos diarios en el destino alcanzaron un promedio de US$ 416, considerando una estadía de 12 días.
Los analistas esperan que el presupuesto aumente para 2030 debido a las características únicas del torneo. La próxima Copa del Mundo conmemorará el centenario de la competencia y distribuirá sus partidos entre seis países, Portugal, Marruecos, España, Argentina, Uruguay y Paraguay, una logística que elevará los costos de los vuelos internacionales, los traslados internos y la planificación del viaje.
Ante este escenario, la firma de asesoría financiera netWorth recomendó ahorrar al menos US$ 250 por mes desde ahora para reunir el dinero necesario antes del inicio del campeonato. Según sus cálculos, comenzar con varios años de anticipación reduce la presión financiera y permite afrontar un gasto que seguirá creciendo conforme se acerque el evento.
La empresa financiera sostuvo que la diferencia entre quienes logran asistir al Mundial y quienes deben conformarse con verlo por televisión muchas veces no radica en el nivel de ingresos, sino en la capacidad de planificar con tiempo. Afirmó que establecer una meta financiera de largo plazo permite organizar mejor el presupuesto y aumentar las posibilidades de concretar ese objetivo.
Los especialistas también destacaron que ahorrar para un objetivo específico fortalece la disciplina financiera. Además de facilitar la compra de boletos y el pago del viaje, ese hábito ayuda a construir un respaldo económico para otras metas importantes, como afrontar emergencias o preparar el retiro. Para lograrlo, recomendaron elegir instrumentos de ahorro o inversión acordes con el plazo y el perfil de cada persona.
Las previsiones llegan en un contexto de aumento sostenido de los costos asociados a los grandes eventos deportivos. Los precios de las entradas, el alojamiento y el transporte registraron fuertes incrementos durante el Mundial 2026, una tendencia que podría mantenerse o incluso profundizarse para la edición del centenario debido a la mayor complejidad logística del torneo.
Con ese panorama, los expertos coinciden en que el factor decisivo ya no será únicamente el precio final del viaje, sino el tiempo disponible para prepararlo. Iniciar un plan de ahorro cuatro años antes permitiría distribuir el esfuerzo económico en cuotas mensuales más manejables y reducir el impacto que tendría asumir el gasto cerca del inicio de la competencia.
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