Amandau reinaugura su casa central, y lanza su nueva imagen

La cadena de heladería más grande del país realizó la reinauguración de su local emblema, ubicado sobre Boggiani y República Argentina de la capital. Tras más de seis meses de planificación, mostró su nuevo aspecto, con el que apunta a convertirse en una heladería modelo para todo el sector heladero nacional.

Además de su estética colorida y atractiva, y de la ampliación de sus metros cuadrados y capacidad de mesas, el renovado local ofrece una sorpresa por demás atractiva: una máquina para fabricar helado en tiempo real a la vista del cliente.

Luego de una exitosa prueba del sistema en el local del Paseo La Galería, la empresa decidió instalar su fábrica “a la vista” en su heladería central, como un atractivo extra para el cliente, no solo por lo que implica ver la fabricación del helado que se ha de consumir sino también por el exquisito sabor que éste ofrece.

Pero esta no es la única novedad, ya que el local contará también con el servicio de cafetería, con medialunas, paninis y chocolates.

Nueva imagen

La reinauguración también significó el lanzamiento oficial de la nueva imagen de marca para todo el país. Si bien las franquicias abiertas en los últimos meses ya lo han hecho con esta nueva estética, la cadena comenzará desde ahora con un profundo y paulatino cambio en la imagen de todos los puntos de venta, hasta alcanzar la renovación completa.

“La nueva imagen de Amandau, que llama la atención por sí misma, es el resultado de muchos meses de trabajo durante los cuales se hicieron investigaciones, focus groups y todo tipo de desarrollos para poder alcanzar un resultado único que, estamos seguros, será de agrado de nuestros clientes”, explicó Jorge Leoz, presidente de la firma.

Desde la firma se constató que las heladerías que ya se adelantaron a este cambio, como antesala al lanzamiento oficial, han logrado un “rápido y notorio” incremento en sus ventas, sin haberse alterado los productos que se comercializan, ni otros factores que pudieran haber incidido en los cambios de facturación.

“La marca estaba necesitando aggiornarse a las nuevas necesidades de clientes cada vez más exigentes que ya no buscan solo comprar un producto de alta calidad, sino también tener una grata experiencia en el proceso de compra y disfrutar de instalaciones que sean modernas y agradables a sus ojos”, añadió.

No solo la imagen, también el producto

A la par de los cambios estructurales y de imagen, inició recientemente un profundo proceso de mejora en las recetas de sus productos, apuntando a lograr una calidad aún superior a la actual.

“Estamos en tiempos en los que todo cambia de continuo, y demasiado rápido; eso nos obliga a estar a la altura de las exigencias cada vez superiores de nuestros clientes, y nos lleva a que el proceso de búsqueda de una mejor imagen deba ir acompañado de un producto cada vez más atractivo, más sabroso; en definitiva, al trabajar tanto en la imagen como en el producto, estamos apuntando a que la gente ya no venga a nuestras heladerías solo a adquirir un helado, sino a que lo haga en busca de una verdadera ¨experiencia Amandau¨ que lo complazca desde todo punto de vista”, finalizó.

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