Kuña Pepó: la empresa social que colabora con la reinserción de mujeres artesanas del Buen Pastor

En el mes de mayo se recuerdan las fechas patrias y desde hace dos años, la marca social Kuña Pepó pone en circulación escarapelas elaboradas por artesanas del penal Buen Pastor. Unas 3.000 unidades pueden ser adquiridas a través de los canales virtuales para apoyar la reinserción o la inclusión financiera de mujeres privadas de libertad, o al momento de su salida.

Las escarapelas son bordadas a mano con hilos de algodón en un bastidor bajo la técnica del ñandutí para finalmente ser almidonadas artesanalmente, explicó Lorena Franco, coordinadora general del proyecto Kuña Pepó, quien también recordó que esta iniciativa arrancó hace 10 años bajo la figura de una cooperación.

Sin embargo, al finalizar dicha cooperación se migró a la figura de un proyecto autosustentable. Es cuando Kuña Pepó toma la posta como una empresa privada social, que se financia con sus ingresos, pero a su vez “aporta una solución a una problemática social que es poder colaborar a la reinserción laboral en situación de encierro”, dijo Franco.

Esta empresa se encarga del proceso formativo y productivo y enfoca sus esfuerzos principalmente al mercado de los regalos corporativos textiles. Además de los trabajos artesanales, la coordinadora comentó que desde el 2021 ingresaron al rubro de la confección tercerizada.

“Nosotros administramos el proceso productivo y la marca se encarga de distribuir”, indicó. Lo que atrae a las empresas es tener dentro de sus proveedores a una marca social con un modelo sustentable basado en una necesidad, no solamente en la filantropía, agregó la profesional.

El beneficio redunda en todos los involucrados ya que “nos hace cumplir nuestro propósito de unir las oportunidades de mercado con las necesidades ocupacionales de las mujeres”, y además colabora en el proceso penal de las mismas gracias a la figura de redención, que significa descuento de años de condena gracias a la acumulación de horas de trabajo o formación.

Sobre la aceptación, Lorena reconoció que es muy alta, tanto que “no tenemos capacidad operativa para responder al 100% de la demanda ya que se trata de un trabajo artesanal y estamos en proceso formativo de una nueva camada de artesanas”.

Tu opinión enriquece este artículo:

Paraguarí sabe a Ña Nilda: la cafetería que nació del legado de una repostera con 40 años de historia

(Por BR) Fernando González, pastelero de la ciudad de Paraguarí, creció en la cocina de su mamá, Ña Nilda, quien hace 40 años se dedicaba a hacer tortas para toda la ciudad. Allí encontró la inspiración para emprender: dejó su trabajo estable, emigró a Estados Unidos para perfeccionarse en el sector pastelero y hoy abrió su propia cafetería y pastelería en honor a su madre, Ña Nilda

Exportaciones movieron US$ 10.162,8 millones en el semestre, pero el sector advierte desafíos logísticos, cambiarios y de previsibilidad

(Por MV) Las exportaciones cerraron el primer semestre de 2026 con un desempeño positivo y una señal importante para el comercio exterior: crecieron los envíos tradicionales y también comenzaron a ganar espacio nuevos productos, mercados y rubros con mayor procesamiento. De acuerdo con datos del Banco Central del Paraguay (BCP), las exportaciones totales alcanzaron US$ 10.162,8 millones al mes de junio, lo que representó un aumento del 23,6% frente al mismo periodo de 2025.

ueno bank afirma cumplimiento normativo en operaciones con IPS

ueno bank reafirma su compromiso con el fortalecimiento institucional, la transparencia, el cumplimiento normativo y el respeto a las decisiones de las autoridades competentes, principios fundamentales para consolidar un sistema financiero sólido y seguir contribuyendo al desarrollo del Paraguay.

La belleza que Asunción dejó de mirar: Chebo González convirtió cerca de 300 casonas olvidadas en memoria ilustrada

(Por BR) Con una bicicleta, una cámara y más de 3.000 fotografías tomadas durante un mes de recorridos por el casco histórico de Asunción, el arquitecto y artista Chebo González encontró una manera diferente de hacer ciudad. Chebo decidió poner el foco sobre aquellas edificaciones que el tiempo fue dejando en el olvido. A través de ilustraciones llenas de color, fauna, flora y escenas cotidianas, busca que los asuncenos vuelvan a mirar las casonas históricas que, pese a su deterioro, siguen siendo parte de la memoria colectiva.