La pobreza no se mide únicamente por los ingresos que recibe una familia, sino también por sus condiciones de vida, sus capacidades y las oportunidades que tiene para salir adelante. Con esa mirada, la Fundación Paraguaya desarrolló un modelo que hoy alcanza a unas 130.000 familias en el país y se implementa en 64 naciones, lo que posiciona una innovación local en el escenario internacional de la lucha contra la pobreza.
La iniciativa es uno de los ejes del Cerrito Forum 2026, que se desarrolla del 13 al 14 de octubre en el Hotel Escuela Cerrito, en Benjamín Aceval, bajo el lema “Florecer”. El encuentro reúne a referentes nacionales e internacionales para debatir sobre liderazgo, bienestar, tecnología, inteligencia artificial, sostenibilidad y desarrollo humano.
“Estamos debatiendo todo lo que está sucediendo en el mundo. El tema es florecimiento: ¿qué es el papel del florecimiento humano para la superación de la pobreza?”, señaló Martín Burt, fundador y director ejecutivo de la Fundación Paraguaya, en entrevista con InfoNegocios.
La organización, que cuenta con 41 años de trayectoria, inició en 2003 el desarrollo de un modelo de escuela agrícola financieramente autosuficiente en Cerrito. En 2007, la institución alcanzó la autosuficiencia total, sin depender de recursos ni subsidios del Estado. La experiencia se extendió posteriormente a 29 países y permitió identificar que la superación de la pobreza requiere mirar más allá de los ingresos.
Burt explicó que, durante el trabajo con jóvenes, encontraron casos de personas que todavía no tenían dinero, pero que ya contaban con aspiraciones, motivación, conocimientos y habilidades para mejorar sus condiciones de vida. Esa experiencia llevó a la organización a cuestionar las mediciones tradicionales centradas principalmente en los ingresos familiares.
“Nos hemos dado cuenta de que muchas de las mediciones del gobierno, del Banco Mundial y de las Naciones Unidas no reflejan lo que pasa dentro de un adolescente que ya tiene aspiraciones a ser clase media”, afirmó.
A partir de ese aprendizaje nació el Semáforo de Eliminación de Pobreza, una metodología que permite a las propias familias identificar sus privaciones, evaluar sus condiciones de vida y establecer un plan para superarlas.
En lugar de concentrarse exclusivamente en cuánto dinero ingresa al hogar, el sistema contempla diferentes dimensiones del bienestar, como la alimentación nutritiva, las condiciones de descanso, la capacidad de ahorro y el cuidado de las emociones. De esta manera, cada familia puede reconocer sus principales dificultades y priorizar acciones concretas para mejorar su situación.
Actualmente, unas 130.000 familias paraguayas cuentan con su propio diagnóstico y un plan de superación de la pobreza a cinco años. Según Burt, una familia típica enfrenta aproximadamente 15 privaciones y podría superar, en promedio, tres por año.
La propuesta busca fortalecer las capacidades de las personas para que puedan generar sus propios recursos y construir soluciones sostenibles. Para la organización, además, la unidad de análisis no debe ser únicamente el individuo, sino la familia, entendida como el conjunto de personas que comparten el techo y la alimentación.
De Paraguay al mundo
El modelo trascendió las fronteras nacionales y actualmente se replica en 64 países, con experiencias que permiten intercambiar aprendizajes entre comunidades de realidades muy distintas. La Fundación Paraguaya también brinda asistencia técnica a países desarrollados, como Estados Unidos, Canadá e Inglaterra, además de otras naciones europeas.
El intercambio internacional permite comparar desafíos entre barrios vulnerables de distintas regiones, desde las favelas brasileñas hasta comunidades de Sudáfrica y poblaciones indígenas de Filipinas. La intención es identificar soluciones adaptables a cada contexto y contribuir a que las familias encuentren mejores oportunidades en sus propios países.
Burt sostuvo que el objetivo no es presentar a Paraguay como el único referente en la materia, sino aprender de otras experiencias y compartir lo que funciona. En ese sentido, el Cerrito Forum busca conectar a quienes trabajan en la implementación de iniciativas sociales y generar nuevas respuestas frente a la pobreza.
La tecnología también ocupa un lugar central en esta edición. Durante su conferencia magistral, Edu Lyra, fundador de Gerando Falcões, organización brasileña dedicada a combatir la pobreza en las favelas, destacó el potencial de la inteligencia artificial para reducir costos y ampliar la capacidad de acción de los emprendedores sociales.
El referente brasileño señaló que hoy una persona puede desarrollar soluciones que antes requerían equipos numerosos y grandes inversiones, una transformación que abre nuevas posibilidades para quienes trabajan en el ámbito social.
Lyra también compartió su historia personal, marcada por una infancia en una favela de Guarulhos, São Paulo, y el papel determinante de su madre en la construcción de sus aspiraciones. Su mensaje apuntó a la importancia de cambiar la narrativa de la pobreza y ayudar a las personas a reconocerse como protagonistas de su propio futuro.
Con el lema “Florecer”, el Cerrito Forum 2026 propone ampliar la conversación: no se trata solamente de superar carencias económicas, sino de crear condiciones para que las personas, las empresas y las comunidades desarrollen su potencial. En esa agenda, la experiencia paraguaya busca demostrar que una metodología nacida en el país puede generar aprendizajes y oportunidades a escala internacional.
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