Unicef presentó su campaña “La primera infancia importa”

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) lanzó la campaña La primera infancia importa, la cual promueve el valor que posee la estimulación en niños y niñas durante los primeros tres años de vida por medio de ocho juegos accesibles para todas las familias.

“En esta primera infancia el cerebro humano hace entre 700 hasta 1.000 interconexiones por segundo, es la etapa en la que crece a mayor velocidad y estas interconexiones cerebrales se construyen a través de la estimulación oportuna, por esta razón decidimos hacer una campaña que llegue a todas las familias y todos los estratos socioeconómicos, para revalorizar el juego” expresó Regina Castillo, representante de Unicef en Paraguay.

La propuesta se basa en dar a conocer a los padres y familias, en general, la importancia de la recreación del bebé mediante juegos que contribuyen al desarrollo de las capacidades y determinan el nivel que podrá alcanzar como adulto. Estas actividades influyen en gran porcentaje en el conocimiento, el lenguaje, los sentidos, las emociones y las destrezas físicas.

Unicef ideó esta campaña precisamente porque las evidencias demuestran que jugamos poco, que le dedicamos poco tiempo a la estimulación oportuna de los niños y niñas. Realmente los juegos son una herramienta importantísima porque los niños aprenden jugando, los ayudan a conocer su cuerpo, su contexto, a estimular su imaginación, su sentido de lógica, a socializar, entonces hay cosas que se cultivan en esta primera infancia que luego son difícilmente replicables”, afirmó Castillo.

Esta serie de juegos son: kili kili, chiki chiki, bada bum, koreko guá, construcrea, libro bebé, móvil bebé y las figus. Estos consisten básicamente en la interacción padre-hijo o cuidador-bebé, de esta manera se busca estimular los sentidos de diversas maneras. Además, cada una de las propuestas está pensada para una edad específica y no necesitan ser comprados ni conllevan esfuerzo ya que son de fácil elaboración e implementación.

Según la encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados MIC S –realizada por el Ministerio de Salud Pública, la Dgeec y Unicef en 2016– 6 de cada 10 niños de entre 3 y 5 años realizan habitualmente actividades que les permiten estimular su aprendizaje con sus padres o encargados en el hogar; 2 de cada 10 las realiza con el padre, y 4 de cada 10, con la madre. Mientras que en los hogares más pobres, solo 1 de cada 10 niños comparte estas actividades con su padre y 2 de cada 10 con su madre. En los estratos más ricos, 4 niños participan de actividades con su padre frente a 8 de cada 10 que lo hacen con su mamá.

En conclusión, la estimulación es mayor en los niños menores de 1 año, el 98,7% recibe estimulación por parte de alguno de los miembros de su familia. Las madres interactúan con sus bebés en el 95,3% de los casos y la participación se reduce a 55,4% en el caso de los padres. El porcentaje de niños y niñas estimulados por el padre es aún más bajo en los estratos más pobres llegando a un 45,8%.

Para más información visitar el sitio web. Los juegos poseen instrucciones, un video y datos interesantes acerca de la utilidad de su empleo. Asimismo, está disponible el Whatsapp de Unicef en el (0976) 938-638 para acceder a los contenidos. Los materiales también están disponibles en guaraní.

Tu opinión enriquece este artículo:

Paraguarí sabe a Ña Nilda: la cafetería que nació del legado de una repostera con 40 años de historia

(Por BR) Fernando González, pastelero de la ciudad de Paraguarí, creció en la cocina de su mamá, Ña Nilda, quien hace 40 años se dedicaba a hacer tortas para toda la ciudad. Allí encontró la inspiración para emprender: dejó su trabajo estable, emigró a Estados Unidos para perfeccionarse en el sector pastelero y hoy abrió su propia cafetería y pastelería en honor a su madre, Ña Nilda

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.