El proyecto pertenece a Maura Duarte de Agüero y Francisco Raúl Agüero, quienes, junto a su hija Jennifer Agüero, pusieron en marcha este emprendimiento ubicado en la compañía Potrero, en el límite entre Tobatí y Caacupé. Aunque apenas lleva cinco meses de funcionamiento, la propuesta ya comenzó a recibir visitantes de distintos puntos del país, atraídos por la experiencia de alojarse en una cabaña inmersa en plena naturaleza.
“Es un alojamiento turístico familiar que iniciamos con mis padres. Somos una cabaña bastante nueva, pero buscamos ofrecer lo mejor a los clientes y siempre vamos probando nuevas cosas para sumar dentro de nuestra empresa”, comentó a InfoNegocios Jennifer Agüero, administradora del lugar.
Uno de los principales atractivos de Tobera es su ubicación. El predio supera la hectárea de extensión y se encuentra rodeado de vegetación, aves y paisajes serranos que generan una sensación de aislamiento poco habitual. Al tratarse de una única cabaña dentro de toda la propiedad, los huéspedes disfrutan de una experiencia completamente privada, lejos del ruido y del movimiento urbano.
La propuesta fue pensada principalmente para parejas que buscan una escapada romántica o simplemente unos días de descanso. Sin embargo, la capacidad permite alojar hasta cuatro personas, gracias a una habitación matrimonial y un sofá cama adicional.
En cuanto a la construcción, se trata de una cabaña tipo contenedor adaptada para brindar todas las comodidades necesarias, aprovechando al máximo cada espacio. Grandes ventanales conectan visualmente el interior con el paisaje exterior, permitiendo que la naturaleza forme parte permanente de la estadía.
“Desde la habitación y la sala se puede apreciar directamente la naturaleza y la pared del cerro. Los ventanales permiten que el paisaje forme parte de la experiencia de alojamiento”, explicó Agüero.
Además de la habitación, el alojamiento cuenta con piscina privada, quincho equipado con parrilla, cocina completa para preparar alimentos, baño con agua caliente y sistemas de aire acondicionado y calefacción para adaptarse a cualquier época del año.

Durante los meses más fríos, la familia incorporó también un sector de fogatas, que rápidamente se convirtió en uno de los espacios favoritos de los visitantes. Las noches alrededor del fuego, rodeadas por el silencio del campo y el aire fresco de Cordillera, forman parte de una experiencia que busca justamente desacelerar el ritmo cotidiano y disfrutar del entorno natural.
Pero el atractivo no termina en la cabaña. Tobatí ofrece múltiples opciones para complementar la estadía. A pocos minutos se encuentran los miradores naturales y el conocido Cerro Arco, uno de los destinos preferidos por excursionistas y amantes de la fotografía. La ciudad también es reconocida por su tradición artesanal, con talleres donde los visitantes pueden observar de cerca el trabajo realizado con madera, fibras naturales y otros materiales característicos de la zona.
Esa combinación entre naturaleza, cultura y tranquilidad es precisamente lo que convierte a Tobatí en uno de los destinos emergentes más atractivos para el turismo interno. Y es allí donde Tobera encuentra su espacio, con una propuesta familiar que aprovecha las riquezas naturales de la zona para ofrecer una experiencia sencilla, pero cada vez más valorada por quienes buscan escapar, aunque sea por un fin de semana, del ritmo acelerado de la ciudad.
Las tarifas de alojamiento parten desde G. 550.000 por noche entre semana y G. 600.000 por noche los fines de semana. Para reservas o más información, los interesados pueden comunicarse al +595 971 327600 o contactar a Tobera a través de sus redes sociales.
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