La profesional explicó que entre las afecciones más comunes se encuentran la onicocriptosis —más conocida como uña encarnada—, la onicomicosis, que corresponde a los hongos en las uñas, y el pie diabético, una de las complicaciones más delicadas para las personas con diabetes. “Los problemas podológicos más comunes que tienen los paraguayos son la onicocriptosis, la onicomicosis y el pie diabético”, señaló.
Uno de los errores más habituales, según Villalba, consiste en utilizar talco para mantener los pies secos. Aunque muchas personas lo consideran un aliado contra la humedad, la especialista sostuvo que su uso puede resultar contraproducente cuando reseca excesivamente la piel.
“No es recomendable el uso de talco pédico porque genera sequedad, y esa sequedad en exceso puede predisponer a presentar fisuras entre los dedos. Eso también puede generar pie de atleta o tiña pedis”, afirmó. En lugar de recurrir al talco, recomendó mantener la piel correctamente hidratada para conservar su barrera natural de protección.
Para enfrentar el invierno, la podóloga aconsejó aplicar diariamente una crema con urea para hidratar la piel y utilizar medias de algodón en contacto con el pie. Sobre ellas, sugirió colocar una segunda media de material sintético para conservar mejor el calor y reducir la exposición al frío, especialmente durante los días de temperaturas más bajas.
El calzado también juega un papel determinante en la salud de los pies. Villalba recomendó optar por zapatos de cuero o fabricados con materiales flexibles que permitan el movimiento natural del pie. “Un calzado inadecuado puede desencadenar onicocriptosis, helomas y otras enfermedades que aparecen justamente por no utilizar un calzado adecuado”, explicó.
La especialista también aconsejó comprar zapatos durante la tarde y no por la mañana. Explicó que al inicio del día los pies suelen encontrarse menos hinchados, por lo que elegir el calzado en ese momento puede llevar a adquirir una talla menor a la necesaria. Esa diferencia de ajuste, indicó, favorece la aparición de lesiones, molestias y deformaciones con el uso cotidiano.
Respecto a los casos que requieren atención inmediata, Villalba remarcó que cualquier infección en los pies debe ser evaluada por un profesional. En el caso de las personas con diabetes, advirtió que la consulta debe realizarse de forma urgente cuando aparezcan heridas que no cicatrizan, dolor, sangrado o cualquier otro signo de alarma.
“La automedicación no se recomienda en ningún caso. Dependiendo del tipo de infección, incluso puede llegar a una amputación”, alertó la especialista. Por ello, insistió en que la prevención, el uso de calzado adecuado, una correcta hidratación y la consulta temprana con un podólogo constituyen las principales herramientas para evitar complicaciones que, en algunos casos, pueden comprometer seriamente la salud del paciente.
Tu opinión enriquece este artículo: