El Dr. Robert Núñez, director del Policlínico Municipal de Asunción, explicó que el clima en sí no enferma, sino que puede actuar sobre el organismo debilitando sus defensas. “Los causantes de las enfermedades son los diversos tipos de virus, como la influenza, el covid y los rinovirus, que están presentes durante todo el año”, señaló.
En invierno, las personas suelen permanecer más tiempo en espacios cerrados y reunirse con mayor frecuencia, lo que favorece la propagación de contagios. En cambio, durante la primavera y el verano, las actividades suelen realizarse más al aire libre, donde una mayor ventilación puede reducir el riesgo de transmisión de cuadros virales.
“Tuvimos un repunte viral gripal en septiembre. Tres de cada 10 personas son alérgicas. Dentro de las alergias encontramos congestión nasal, cuadros asmáticos y cuadros alérgicos de piel”, explicó el especialista. Agregó que las personas con alergias respiratorias pueden sobreinfectarse, lo que puede derivar en la persistencia de cuadros gripales durante la primavera, especialmente ante los constantes cambios climáticos que se registran en Paraguay.
“Primero nosotros tenemos que prepararnos con una buena alimentación, un buen descanso y actividades físicas, porque eso ayuda a que el cuerpo esté preparado para defenderse. También es importante ventilar la casa y, sobre todo, el lavado constante de las manos”, señaló.
Entre las principales recomendaciones para la prevención de enfermedades respiratorias, Núñez también recalcó la importancia de acudir a consulta médica y evitar la automedicación.
La presencia del polen, propia de esta época del año, así como el polvo y los ácaros, también puede contribuir a la aparición o persistencia de síntomas, especialmente ante los distintos cambios del clima.
“En verano debería bajar más este repunte viral, pero hay que tener en cuenta la llegada de El Niño”, explicó el especialista, en referencia al fenómeno climático que puede aumentar las lluvias y generar mayor humedad, condiciones que favorecen la presencia de hongos y ácaros.
Por este motivo, recomendó mantener las precauciones y los cuidados independientemente de la estación del año.
La gripe y otros cuadros respiratorios no son exclusivos del invierno. La circulación de virus, las alergias, los cambios bruscos de temperatura y las condiciones de humedad pueden favorecer la aparición y persistencia de síntomas durante todo el año.
Ante este escenario, los especialistas recomiendan no bajar la guardia durante el verano y mantener hábitos de prevención, como una buena alimentación, descanso adecuado, actividad física, ventilación de los ambientes y lavado frecuente de manos. La prevención y el cuidado diario continúan siendo las principales herramientas para proteger la salud.
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