Emprendedores se abren paso en el mundo de los negocios con fabricaciones propias

Lo que empezó como un pequeño emprendimiento, ahora se dispone a habilitar sucursales en las ciudades más importantes del interior del país.
Se trata de “Accesorios Store”, una empresa especializada en la venta de artículos electrónicos y accesorios. Martín Blumenfeld, uno de los directivos de la empresa comentó que el negocio, iniciado hace aproximadamente dos años, ya cuenta con sucursales propias y franquicias en distintos puntos de Asunción. Sin embargo, la tendencia creciente los “obliga” a expandirse hacia el interior del país; incluso ya tienen en puerta la apertura de locales en Ciudad del Este, Coronel Oviedo, Encarnación y Pedro Juan Caballero.
“Las franquicias, dependiendo del tamaño y características, puede costar entre US$ 10 mil y US$ 60 mil. Incluye desde la cartelería, logística, productos, incluso hasta el servicio contable y jurídico.” agregó.
Otra de las innovaciones de la firma, consiste en el diseño de sus propios productos bajo la marca Super Villain, lo cuales son fabricados en Estados Unidos y Hong Kong.
“Tenemos acuerdos con siete fábricas del extranjero para producir los productos Super Villan, una marca nacional, elaborada afuera. Diseñamos cables, baterías portátiles, cargadores de auto, pared y parlantes. Además, estamos con proyectos de producir cosas con materiales artesanales”, concluyó Blumenfeld.
 

El e-commerce local se acerca a US$ 3.000 millones y al 5% del PIB (apunta a llevar las ventas a mercados internacionales)

(Por MV) El comercio electrónico paraguayo entra en una nueva etapa. Con un mercado que este año podría superar los US$ 3.000 millones y acercarse al 5% del PIB, el sector busca seguir consolidando las ventas digitales dentro del país y avanzar hacia un modelo de comercio electrónico transfronterizo que permita a las empresas locales colocar sus productos en mercados regionales e internacionales.

Ciudad del Este ya no es la ciudad que el país cree conocer

(Por Carlos Gómez Núñez) Me fui de Ciudad del Este a los doce años y volví siendo adulto, con una convicción que en ese momento no era fácil de explicar en Asunción: que esta ciudad iba a ser mucho más que la ciudad de las compras. Hoy, cuando en la capital todavía se habla de Alto Paraná como un mercado secundario, me da la sensación de que la conversación pública va bastante atrás de lo que está pasando en la calle. Y esa distancia, a mi criterio, es la oportunidad.