Aunque el proyecto aún se encuentra en etapa de evaluación y no tiene definidos los montos finales de inversión ni la cantidad de empleos a generar, desde el Ministerio de Industria y Comercio destacan que el principal indicador es que el interés empresarial surgió incluso antes de que la ley esté completamente reglamentada.
“Lo importante es que ya hay empresas pensando en ensamblar bienes de alta tecnología en Paraguay, algo que hasta ahora no ocurría”, señalaron desde la cartera estatal.
Históricamente, el país se ha limitado a importar este tipo de productos, mientras que la nueva normativa busca crear las condiciones para que parte de esa producción se realice localmente. En ese contexto, la posibilidad de ensamblar notebooks representa un hecho sin precedentes para la industria nacional.
La estrategia apunta a posicionar a Paraguay como una alternativa competitiva para empresas que actualmente operan en polos industriales de la región. Según Viveros, el objetivo es aprovechar la ubicación geográfica del país y los incentivos disponibles para atraer inversiones orientadas al mercado regional.
“Queremos que empresas que hoy producen en otros centros industriales evalúen la posibilidad de hacerlo desde Paraguay, más cerca de mercados como Brasil y Argentina”, afirmó.
De importar a producir
El proyecto analizado contempla un modelo que busca transformar parte de las importaciones en producción local. Actualmente, muchas empresas paraguayas actúan como distribuidoras de equipos tecnológicos fabricados en el exterior. La intención es que esas mismas compañías puedan convertirse en un puente para atraer procesos productivos al país.
De concretarse iniciativas de este tipo, el impacto no se limitaría al ensamblaje final de los equipos. La ley establece requisitos mínimos de integración local que podrían impulsar el desarrollo de proveedores nacionales y nuevas capacidades industriales.
Viveros explicó que el régimen exige inicialmente un contenido local del 20%, porcentaje que puede alcanzarse mediante mano de obra paraguaya y la incorporación de proveedores locales. Sin embargo, para acceder a certificados de origen que permitan exportar dentro del Mercosur con ventajas arancelarias, las empresas deberán alcanzar niveles superiores de integración.
“Van a querer llegar al 40% porque eso les permitirá exportar a mercados de la región sin pagar aranceles. Para lograrlo necesitarán desarrollar proveedores locales y generar una cadena de valor alrededor de estos productos”, sostuvo.
Nuevas oportunidades para la industria
El alcance de la ley no se limita a notebooks. La normativa contempla una amplia gama de bienes considerados de alta tecnología, entre ellos celulares, tablets, televisores, equipos GPS, electrodomésticos de línea blanca, aires acondicionados y otros dispositivos electrónicos y electromecánicos.
La expectativa oficial es que la iniciativa permita replicar procesos similares a los que experimentaron otros sectores industriales del país. Como ejemplo, Viveros mencionó la evolución de la industria de motocicletas, que comenzó ensamblando piezas importadas e incorporó gradualmente componentes fabricados localmente.
“Así como ocurrió con las motos, queremos empezar desarrollando capacidades básicas e ir aumentando progresivamente la complejidad de la producción local”, indicó.
A la espera de la reglamentación
Aunque la ley ya se encuentra vigente, se aguarda la reglamentación que establecerá los procedimientos y requisitos operativos para acceder a los beneficios previstos en el régimen.
Desde el MIC estiman que este proceso podría concluir en las próximas semanas, habilitando formalmente la presentación de proyectos de inversión. Una vez reglamentada la normativa, las autoridades esperan dar a conocer iniciativas con mayores precisiones sobre montos de inversión, ubicación de plantas industriales y generación de empleo.
Para el Gobierno, el interés empresarial registrado hasta ahora constituye una primera señal de que Paraguay podría comenzar a construir una nueva etapa industrial basada en la producción de bienes tecnológicos y en la formación de mano de obra especializada.
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