Paraguay inició el 2026 con un fuerte impulso en su comercio exterior y se ubicó entre los países de la región con mayor aceleración de sus exportaciones. Según el informe Estimaciones de las tendencias comerciales de América Latina y el Caribe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), las ventas externas paraguayas crecieron 19,7% interanual durante el primer trimestre del año.
El resultado representa un salto importante frente al comportamiento registrado en 2025, cuando las exportaciones habían aumentado apenas 1,5% en promedio. El crecimiento estuvo explicado por una combinación de mayores volúmenes enviados al exterior y un escenario internacional más favorable para algunos productos básicos.
A nivel regional, el BID señala que las exportaciones de América Latina y el Caribe aumentaron 15,7% interanual en el primer trimestre de 2026, impulsadas por la recuperación de los precios de las materias primas y una mayor demanda internacional.
En el caso paraguayo, el informe destaca que el avance estuvo liderado por los envíos de porotos de soja, aceite de soja y carne bovina, sectores que continúan siendo pilares dentro de la estructura exportadora nacional.
Para el economista Manuel Ferreira, presidente de MF Economía e Inversiones, el resultado debe analizarse considerando la fuerte incidencia de los commodities dentro de la matriz productiva paraguaya.
“Si tenemos menos producción agrícola y mejores precios de la soja, esto puede caer mañana”, señaló al analizar la evolución reciente del comercio exterior en entrevista con InfoNegocios.
En ese sentido, explicó que este tipo de crecimiento está sujeto a factores externos y puede variar según el comportamiento de los mercados internacionales.
“Es algo que va a fluctuar constantemente”, afirmó, al referirse a la dependencia de los precios y de la producción agrícola.
Ferreira destacó que Paraguay ya inició un proceso de transformación de su perfil exportador, con una mayor incorporación de productos industrializados y nuevas actividades que empiezan a ganar espacio.
“Hay mayor capacidad de industrialización de ciertos productos. Estamos exportando, por ejemplo, más papas fritas. Estamos exportando etanol, algo que no hacíamos anteriormente”, comentó.
Además, mencionó que otros sectores también comienzan a mostrar una mayor participación dentro de las ventas externas, como el rubro textil.
“Empezamos a producir bienes como textiles, por ejemplo, que están comenzando a aumentar sus exportaciones”, agregó.
El informe del BID también resalta que Paraguay registró uno de los mayores aumentos en los volúmenes exportados dentro de Sudamérica, con un crecimiento estimado de 15,2% durante el primer trimestre del año.
Este escenario favorable estuvo acompañado por una recuperación internacional de varios productos agrícolas. La soja registró una mejora en sus precios luego de tres años consecutivos de caídas, mientras que otros productos básicos también mostraron avances debido a factores vinculados a la demanda global.
No obstante, el desafío hacia adelante será consolidar una estructura exportadora menos dependiente de los ciclos de las materias primas. Para Ferreira, el proceso de diversificación ya está en marcha y representa una oportunidad para ampliar la participación de sectores industriales dentro de la economía paraguaya.
Con este desempeño, Paraguay vuelve a posicionarse como una de las economías sudamericanas con mayor dinamismo exportador, donde el agro y la ganadería continúan siendo motores centrales, mientras nuevos sectores buscan ganar protagonismo en el comercio internacional.
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