PASFIN adopta la denominación S.A.E.C.A. con miras a potenciar sus productos financieros

Pasfin nace en el año 2011 como respuesta a la necesidad de las pequeñas y medianas empresas, que en la mayoría de las veces tienen dificultades para acceder rápidamente al financiamiento por medio del sistema tradicional, ofreciendo productos innovadores y no tradicionales.
Su producto estrella es FACTORING, que consiste en un contrato mediante el cual una empresa traspasa las facturas que ha emitido y a cambio obtiene de manera inmediata el dinero.
Rossana Medina, gerente de marketing de la firma, explicó que otro servicio es el del fideicomiso de garantía, una herramienta muy útil y más ágil con un fuerte marco de seguridad.
El objetivo principal de la empresa es el de proveer capital operativo inmediato en pro de mejorar la estructura financiera de las PYMES.
“Hoy, después de casi 4 años operando en el mercado financiero, PASFIN, da un paso más en el competitivo mercado de capitales, adoptando la denominación S.A.E.C.A. Con eso buscamos posicionarnos como una opción para aquellos inversionistas que buscan como alternativa apostar a empresas sólidas, estables y con potencial de crecimiento.”, agregó.
A pesar de la corta trayectoria, la empresa se encuentra solidificando cada vez más el mercado nacional; obteniendo un crecimiento moderado, prudente, y acorde a la coyuntura macroeconómica del país.

El e-commerce local se acerca a US$ 3.000 millones y al 5% del PIB (apunta a llevar las ventas a mercados internacionales)

(Por MV) El comercio electrónico paraguayo entra en una nueva etapa. Con un mercado que este año podría superar los US$ 3.000 millones y acercarse al 5% del PIB, el sector busca seguir consolidando las ventas digitales dentro del país y avanzar hacia un modelo de comercio electrónico transfronterizo que permita a las empresas locales colocar sus productos en mercados regionales e internacionales.

Ciudad del Este ya no es la ciudad que el país cree conocer

(Por Carlos Gómez Núñez) Me fui de Ciudad del Este a los doce años y volví siendo adulto, con una convicción que en ese momento no era fácil de explicar en Asunción: que esta ciudad iba a ser mucho más que la ciudad de las compras. Hoy, cuando en la capital todavía se habla de Alto Paraná como un mercado secundario, me da la sensación de que la conversación pública va bastante atrás de lo que está pasando en la calle. Y esa distancia, a mi criterio, es la oportunidad.