PASFIN adopta la denominación S.A.E.C.A. con miras a potenciar sus productos financieros

Pasfin nace en el año 2011 como respuesta a la necesidad de las pequeñas y medianas empresas, que en la mayoría de las veces tienen dificultades para acceder rápidamente al financiamiento por medio del sistema tradicional, ofreciendo productos innovadores y no tradicionales.
Su producto estrella es FACTORING, que consiste en un contrato mediante el cual una empresa traspasa las facturas que ha emitido y a cambio obtiene de manera inmediata el dinero.
Rossana Medina, gerente de marketing de la firma, explicó que otro servicio es el del fideicomiso de garantía, una herramienta muy útil y más ágil con un fuerte marco de seguridad.
El objetivo principal de la empresa es el de proveer capital operativo inmediato en pro de mejorar la estructura financiera de las PYMES.
“Hoy, después de casi 4 años operando en el mercado financiero, PASFIN, da un paso más en el competitivo mercado de capitales, adoptando la denominación S.A.E.C.A. Con eso buscamos posicionarnos como una opción para aquellos inversionistas que buscan como alternativa apostar a empresas sólidas, estables y con potencial de crecimiento.”, agregó.
A pesar de la corta trayectoria, la empresa se encuentra solidificando cada vez más el mercado nacional; obteniendo un crecimiento moderado, prudente, y acorde a la coyuntura macroeconómica del país.

Gustavo Giménez: “Para el segundo semestre trabajamos en el lanzamiento de una TC mipyme para acompañar los procesos de formalización”

(Por MV) Las micro, pequeñas y medianas empresas son uno de los pilares más importantes de nuestra economía. Unas 420.109 mipymes operaron en el país durante 2024. Pero su relevancia no solo se mide por la cantidad de unidades económicas activas, sino también por su rol en la generación de empleo y en el movimiento diario del comercio, los servicios y la industria. No obstante, el sector sigue arrastrando uno de sus mayores desafíos históricos: avanzar hacia una formalización más simple, accesible y sostenible.

Empezaron con G. 150.000 y 100 medialunas; hoy son parada obligatoria en el centro de Asunción

(Por NL) A los 19 años, Milagros Ríos se encontró con una realidad que viven muchos jóvenes que son las puertas del mercado laboral cerradas una tras otra por no tener experiencia trabajando formalmente, pero lo que parecía ser un obstáculo terminó siendo el punto de partida de una historia de emprendimiento. Junto a su pareja, Ever Alfonso, apostó los últimos G. 150.000 que tenían para preparar 100 medialunas y venderlas en una feria por el Día de los Enamorados.